DE EMPRENDEDOR A EMPRENDEDOR @JosafatGarcia
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Hace unos días asistí a una comida familiar y ya en la sobremesa salió a colación el tema de la importancia de la administración de los negocios, las opiniones y comentarios no se dejaron esperar desde la tía que vive de sus rentas, el primo contador, los tíos que ya han consolidado su negocio, los primos que están emprendiendo hace seis meses y los que llevan diez años y las amas de casa.

Las opiniones, todas interesantes, aunque era de esperarse diversas, los primos que emprendieron su negocio hace diez años comentaban que les fue muy difícil ordenar sus finanzas y además separar lo que le correspondía a la empresa y la ganancia de la familia, la tía que vive de sus rentas decía que si no administras bien el dinero por mejor producto que tengas o servicio estás condenado a la quiebra, y la opinión del primo contador fue contundente, “Si no se registra y desglosa a que corresponde cada peso y centavo que entra al negocio se estarán tomando decisiones sobre suposiciones falsas de cuánto es lo que se puede gastar por qué en realidad no se sabrá sin un registro”.

Muchos son los emprendedores que cierran sus negocios por falta de capacitación, orientación e información respecto a cómo llevar finanzas sanas dentro del nuevo negocio, de cómo llevar una  buena administración de los recursos y respetar las fórmulas y leyes de la administración de negocios. Una buena estrategia dentro de otras como cursos, talleres, etc. es conseguir un mentor que le oriente a cómo lograr una buena administración del negocio, este mentor es un consejero personal que le ayudará en las diferentes etapas de su empresa a tomar buenas decisiones administrativas y financieras, claro está que este mentor debe tener su confianza y un negocio o empresa consolidada con  finanzas sanas. Nadie nos puede enseñar lo que no sabe.

El administrar correctamente un negocio no es una tarea fácil, aunque tampoco imposible, es un tanto cuestión de orden y hábitos como el respetar el recurso económico que está en la cuenta bancaria, los desequilibrios vienen cuando existe la necesidad de cumplir con pagos a proveedores y empleados y no hay más de donde solventar esos gastos que tomar el saldo de la cuenta que estaba destinado para otros rubros “Tapas un hoyo y destapas otro”. En el caso de las empresas familiares es un caso frecuente, un mal hábito, considerar como suyo el dinero que está en la cuenta de la empresa sin antes dividir o mejor aún asignarse un sueldo. El deslizar la tarjeta de la empresa no está considerado como un deporte ni hay premios por gastarlo rápidamente, tarde o temprano llegará el tiempo de pagar lo que se tomó y se volverá una carga mayor. Si no se ponen reglas y se hace caso al consejo de la administración contable y  fiscal efectivamente como diría la tía, se está destinado a un fracaso.

Por ello es importante que desde un principio se implementen buenas prácticas para el buen manejo de las finanzas del negocio, desde lo básico como podría ser registrar las entradas y salidas de dinero, no tomar préstamos internos a menos que sea para financiar otro proyecto y eso sabiendo que la devolución del préstamo será en tiempo y forma, no llevar la tarjeta corporativa al súper y mucho menos llevarla en las vacaciones familiares. Otra buena práctica y necesaria es colocarse un sueldo aunque sea el dueño del negocio, aunque parezca extraño, ya que es el dueño,  es una práctica por demás importante para un negocio próspero y más vale estar en paz con esta ley por qué de lo contrario saboteará la caja del mostrador cada vez que haya billetes y tarde o temprano se secará el río. Por otro lado el ponerse un sueldo habla de orden financiero y si no se está contento con lo que cobra, entonces habrá que retarse y enfocarse en desarrollar estrategias de ventas para ingresar más y ganar más. Es muy sano tener a la vista un calendario de pagos mensuales por fecha y cantidad a pagar, así podrá tener un panorama claro de los pagos del mes y de esta forma sabrá cuánto es lo que debe ingresar al negocio como mínimo para salir a flote con los gastos. Cada vez que tenga un buen negocio por consecuencia una buena ganancia,  ahorre para momentos de emergencia o de “vacas flacas”, o bien para el fin de año que es cuando hay una gran exigencia de recurso económico para pagar sueldos, aguinaldos, pagos anuales de servicios, predial, mantenimiento de las instalaciones del negocio, etc.

No hay manera de “Darle la vuelta” a la administración de los negocios, y no debería ser la intención por qué entonces se dará pie a la corrupción, evasión de impuestos  y prácticas deshonestas así como un estrés familiar, pérdida de la buena reputación y una condena financiera y familiar de generaciones que aprenderán las mismas malas prácticas de hacer un negocio que tarde o temprano fracasará.

No existe un mal administrador, es como decir que puede existir una verdad a medias, solo existen los administradores y los condenados al fracaso y en el caso de usted y mío no es opción emprender y arriesgar con malos manejos y sabotearnos para luego bajar la cortina y perder recursos, tiempo y esfuerzo. Haga un plan de negocios, proyecte por periodos los objetivos de ventas, gastos, pagos, etc y ponga objetivos de venta altos pero alcanzables para tener mayores ingresos y mayores ganancias.

Emprender es un arte, la tinta es la verdad y el pincel es la luz, solo con la luz y basados en la verdad y lo correcto se podrán ver negocios y empresas firmes y prósperas que impactarán a las siguientes generaciones. No es fácil … pero nadie dijo que lo fuera.