Juego priista

 

Fernando Morales Martínez se convirtió en una piedra en el zapato para el Partido Revolucionario Institucional (PRI). El hijo del exgobernador Melquiades Morales Flores lanzó un reto a la dirigencia estatal: si no lo quieren en el partido, que lo expulsen por apoyar al abanderado de la coalición Sigamos Adelante, José Antonio Gali. Y como respuesta, los priistas anunciaron que el caso se turnará a la Comisión Nacional de Justicia partidaria. Una vez más, el tricolor está bailando al son que le tocan desde la casa de enfrente y no tuvo de otra que subirse al ring, mientras los panistas lo observan divertidísimos.

 

(Des) gobierno tehuacanense

 

La administración de la priista Ernestina Fernández Méndez sumó un nuevo problema: su sistema de catastro se encuentra plagado de irregularidades que hacen imposible ofrecer un servicio digno y de calidad a los ciudadanos. De nuevo, autoridades externas tuvieron que poner orden en la administración municipal. Seguramente, la alcaldesa recurrirá a su vieja estrategia de victimización y asegurará que se trata de una vendetta política por negarse a apoyar el programa estatal de escrituración gratuita. El problema es que su (des)gobierno ha tenido tantas fallas y pifias que ya no se le cree absolutamente nada.

 

El cómic que no dice nada

 

La abanderada del PRD, Roxana Luna Porquillo, no quiere dejar de sorprendernos conforme avanza el proceso electoral. Su nueva ocurrencia fue lanzar una historieta que parece más pirotecnia moral que una verdadera herramienta de posicionamiento electoral. Después de leer el folleto de marras y no entender nada de lo que ahí se asienta, comenzaron las apuestas para intentar descifrar la situación: unos apoyaron la hipótesis de que Roxana quería enviar un mensaje cifrado. Otro sector respaldó la versión de que en realidad el equipo perredista necesitaba facturar recursos y fue la forma más fácil. ¿Será?

 

Lo bueno, lo malo y lo peor

 

Lo bueno: el foro organizado por el Consejo Coordinador Empresarial –que permitió conocer las propuestas de los cinco candidatos a la minigubernatura– estuvo lejos de ser una guerra de lodo. Lo malo: el nerviosismo, las equivocaciones y la tibieza del moderador del foro, el locutor Fernando Canales. Lo peor: el moderador y sus peripecias.