Redacción

Los científicos que operan el observatorio HAWC (High Altitude Water Cherenkov), ubicado en la Sierra Negra, revelaron un mapa del universo nunca antes visto, a partir de rayos gamma de la más alta energía.

Para el ojo humano -sensible a la luz visible- el cielo está dominado por estrellas, pero detectar otros objetos en luz de alta energía, como rayos ultravioleta, X o gamma, requiere instrumentos más sofisticados, explican los investigadores de la BUAP y el INAOE que colaboran en el proyecto .

En el plano de la Vía Láctea se han detectado más de 40 fuentes que están siendo estudiadas en detalle.

Además, la observación del cielo en rayos gamma hace del HAWC un instrumento ideal para detectar fenómenos temporales como las ráfagas de los blazares y lanzar alertas a la comunidad de observatorios que pueden estudiar estos fenómenos para hacer observaciones conjuntas.