Los estudiantes más longevos que han ingresado a la máxima casa de estudios estatal iniciarán una nueva etapa en su vida este 8 de agosto
Por Serafín Castro
El próximo 8 de agosto la BUAP recibirá a dos estudiantes con características poco inusuales: uno, de 79 años, y otro de 69 años de edad.
El primero sueña con ser ingeniero, y a sus 79 años Felipe Espinosa ingresará a la Ingeniería en Procesos y Gestión Industrial.
El segundo, Francisco Javier Irigoyen Reyes, quiere ser abogado no para obtener ganancias, sino “para ser abogado de los pobres”.
Para Felipe, la edad no es un obstáculo: “Veo bien, oigo bien, razono bien, no tengo adicciones, sólo hay que echarle ganas”, expresa quien a su edad quiere ser ingeniero.
Tiene cinco hijos; uno de ellos es ingeniero. Desde la muerte de su esposa vive solo. Es autosuficiente, y afirma que “el estudio es de las armas más poderosas que hay en este mundo”, por eso su ilusión es tener educación universitaria.
Mecánico de oficio, Francisco es el segundo aspirante más longevo que aprobó el examen de admisión de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y, que tras registrarse, iniciará sus clases de Derecho.
“Estudiar es bueno”, dijo al preguntársele el por qué de su resolución a estas alturas de su vida, quien agrega que “siempre” ha querido estudiar leyes.
¿Por qué leyes? “Porque quiero ser un abogado para los pobres”, asegura el originario de Durango. Francisco tiene su esposa y tres hijos, a quienes prometió poner todo su empeño para terminar la Licenciatura en Derecho, dando lo mejor de sí para cumplir su sueño y ayudar a los más pobres en cuestiones legales.
“Me enteré del proceso de admisión a dos días que éste terminara. Busqué mis documentos y me inscribí al día siguiente, un viernes”, señaló Francisco, de 69 años, quien recuerda la alegría que vivió al momento de ver su nombre entre la lista de aceptados de la BUAP.
