En 2006, el alcalde enajenó irregularmente el predio en Ixtiyucan, pues al ser un ejido, no podría ser adquirido directamente por una persona moral, en este caso el Ayuntamiento
Por Mario Galeana
El Ayuntamiento de Nopalucan de la Granja adquirió hace 10 años un predio del que nunca habría podido hacer uso.
En 2006, el edil y el síndico de Nopalucan de la Granja del periodo 2005-2008, Rogelio Roque Torres y José Ambrosio Rocha Sánchez, encabezaron un contrato de compra-venta en el que se utilizaron recursos del Ayuntamiento para obtener un terreno de cinco hectáreas que se encontraba en calidad de predio ejidal y, por tanto, jamás habría podido ser escriturado a nombre de la Comuna.
La delegada en Puebla del Registro Agrario Nacional (RAN), Adela Cerezo Bautista, explicó que “la ley establece que la emisión de certificados parcelarios o títulos de propiedad es a personas físicas y no morales”, lo que impediría que el Ayuntamiento pudiera escriturar o regularizar el predio.
El interés del edil por el predio municipal, sin embargo, ha resurgido con la llegada de la planta armadora de Audi, que, según cálculos, incrementó el valor comercial del terreno hasta 3 millones de pesos, cuando su precio original fue de 200 mil pesos.
El 22 de julio del 2015, Roque–quien en 2013 resultó electo nuevamente como alcalde– presentó ante el RAN un documento donde desconoció el contrato de compra-venta inicial signado entre el Ayuntamiento y un ejidatario.
Presentó una “cesión gratuita” de derechos, que le permitiría obtener la propiedad, de acuerdo con especialistas consultados por 24 Horas Puebla.
“(Roque) no podría, ni a nombre del Ayuntamiento, ni en su calidad de presidente, obtener la propiedad de los derechos agrarios del terreno, porque éste se realizó a través de un contrato de compraventa”.
“La naturaleza de esa solicitud que presenta ante el RAN sí permitiría que obtuviera los derechos del ejido. Porque ocurre entre un particular y un particular, y no entre una persona moral y una física”, explicó en entrevista el abogado Armando Arturo Torijano Torres, ex director general de legalidad del Órgano de Fiscalización Superior de Puebla, hoy conocido como Auditoría Superior del Estado (ASE).
Previamente, Adela Cerezo Bautista explicó que el RAN sólo atiende a “sujetos agrarios, ejidatarios, avecindados”, lo que impide que los certificados parcelarios o títulos de propiedad sean otorgados a personas morales, como el Ayuntamiento de Nopalucan de la Granja.
Los especialistas consultados explicaron que, a lo largo del proceso, el entonces síndico, José Ambrosio Rocha Sánchez, debió frenar la compra de las hectáreas.
La cesión gratuita de derechos presentada por Roque Torres fue desconocida por el ejidatario agraviado, quien incluso ha presentado una denuncia ciudadana ante la Auditoría Superior del Estado.
Una comparación entre la rúbrica del ejidatario presente en el contrato de compraventa inicial y la cesión gratuita de derechos presentada por Roque evidencia diferencias entre sí.
El abogado Torijano Torres reveló que incluso el ejidatario podría promover un juicio civil ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) del estado, para dar por rescindido el contrato de compraventa signado en 2006 y recuperar la propiedad del predio.
El árbol del nepotismo
Regidurías, departamentos administrativos y financieros, órganos de control, cargos honorarios... casi todo el Ayuntamiento de Nopalucan de la Granja, encabezado por el priista Rogelio Roque Torres, carga con acusaciones de supuestos actos de nepotismo.
En una columna publicada en octubre pasado, Raúl Torres Salmerón, columnista y ex jefe de prensa de Manuel Bartlett Díaz, dio a conocer el árbol de nepotismo, avalado por el presidente municipal.

