De acuerdo con un reciente informe del INEE el 48.8% de los estudiantes de educación primaria trabajan al mismo tiempo que sus estudios, de los cuales el 18.2% reciben remuneración por ello

Por: Osvaldo Valencia
Foto: Archivo Agencia Es Imagen

Son las siete de la mañana del lunes, y Óscar, un chico de 13 años de edad, sabe que tiene un largo día por delante, pues a las ocho de la mañana entra a su primera clase en la primaria Lázaro Cárdenas, ubicado en la unidad habitacional Amalucan; y al salir de la escuela, a la una del día a más tardar, estará ayudando a su familia en el puesto en el mercado que está a un costado.

Él forma parte del 43.8% de niños que estudian primaria y trabajan al mismo tiempo en Puebla, de acuerdo con lo publicado en el informe 2017 del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), sólo que Óscar es del 18.2% que recibe directamente un pago en efectivo, aunque no se lo guarda para gastárselo en la escuela, ya que todo es para apoyar la economía de su familia.

“Me gustaría quedarme con una parte del dinero de lo que yo vendo, pero mi maná me dice que el dinero es para lo que necesitemos en la casa” cuenta el menor mientras atiende a los clientes que van a su local en busca de verduras para la comida de la semana, o del día.

En la entidad, del total de niños que cursa el nivel básico de educación, el 14.3% trabaja sin obtener alguna paga como retribución, el 11.3% recibe a cambio de sus servicios pago en especie como comida u otros objetos. El 53.8% o de esta parte de la población no realiza actividades laborales, antes o después de clases.

Para Óscar su escuela cuenta con lo necesario para estudiar “no hay goteras, las paredes están bien, hay agua, y hasta tenemos internet y muchas computadoras” comenta con asombro; su escuela es del 46% de las instituciones de educación pública primaria que cuenta con al menos una computadora, y de la mitad que tiene acceso a internet.

De acuerdo con lo que cuenta el joven estudiante, su escuela forma parte del 36.8% de las unidades que no sufre de alguna carencia en cuanto a infraestructura, sin embargo en la entidad el 30.9% de las instituciones educativas padece de techos inestables; el 17-7% cuenta con paredes en estado inseguros; y el 7.7% tienen pisos precarios.

El informe anual del INEE también evalúa el desempeño de los estudiantes en la prueba por Planea (Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes) en 2015, en donde el rendimiento poblano revela que más del 57% de los alumnos de primaria cuentan con un nivel insuficiente en el ámbito de matemáticas, mientras que el 49.8% de los estudiantes tienen la misma insuficiencia de conocimientos en el área de Lenguaje y Comunicación, aunque Óscar presume con toda confianza tener un promedio de “puro 9”.

Para Óscar el panorama no se ve mal, pues por lo único que se tiene que preocupar es por ayudar en casa, en el trabajo, y “echarle ganas" a la escuela.

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