Las Serpientes

Por Ricardo Morales Sánchez / @riva_leo

Mire usted cómo estará de famélica la caballada del PRI para 2018 que de plano el único que pinta para ser el candidato del tricolor el próximo año es el diputado federal Víctor Manuel Giorgana Jiménez, heredero del que alguna vez fuera el grupo hegemónico en la entidad, el huachipower.

Giorgana Jiménez, originario de Huauchinango, ha sabido transitar en el siempre difícil mundo de la política.

Originalmente, el hijo de don Arnulfo Giorgana y doña Pilar Jiménez –hermana del ex gobernador Guillermo y del ex vicegobernador Alberto–, perteneció al grupo de Melquiades Morales, el cual el 24 de mayo de 1998 venció al entonces gobernador Manuel Bartlett Díaz para arrebatarle la candidatura del PRI a Casa Puebla.

Giorgana fue un hombre poderoso durante esa administración, donde se desempeñó como el todopoderoso secretario particular, presidente estatal del PRI, diputado local y líder de la inolvidable LV Legislatura local.

Su visión y ambición le permitieron trascender al marinismo, donde fue incluido como director de Carreteras de Cuota; más tarde, en medio de pugnas, tuvo que dejar el cargo y se refugió en los brazos de Blanca Alcalá, quien se convirtió en presidenta municipal de Puebla.

Con Alcalá Ruiz su influencia también fue notable, era –a la par del yerno de Blanca, Édgar Chumacero– vicealcalde de la ciudad desde su posición como secretario de Desarrollo Social.

Giorgana logró dos triunfos muy importantes, lejos ya de la protección de Melquiades, Marín y Blanca cuando en 2013 enfrentó y derrotó por primera vez al morenovallismo en la elección para diputado local por el Distrito XVI, con cabecera en Puebla, donde tuvo que recurrir a los tribunales para obtener el triunfo sobre el perredista Julián Rendón Tapia.

La hazaña de Víctor Giorgana parecía imposible y más cuando nadie daba un solo centavo por el ex diputado, quien –para rematar– volvió a ser líder de la Legislatura de cuatro años y ocho meses, la cual abandonó para ir otra vez a las urnas.

Giorgana se postuló como candidato a diputado federal, ahora por el Distrito XII de Puebla, donde de nueva cuenta aparecía como la víctima propicia para el dream team conformado por Ángel Trauwitz y Cabalán Macari, quienes competían por el PAN y pertenecían al círculo más cercano del entonces gobernador Rafael Moreno Valle.

Increíblemente, Víctor se alzó con el triunfo y derrotó a dos adversarios que, si bien carecían de experiencia política, tenían todo el respaldo de Casa Puebla.

Ese es el perfil del hombre que el PRI busca nominar para tratar de contender de manera digna en 2018 por la alcaldía, aunque los números de la marca, por sí sola, son paupérrimos.

El PRI en Puebla capital tiene sólo 9% de las preferencias, contra 32 % del PAN y 15% de Movimiento Regeneración Nacional.

En 2012, el PRI se fue al tercer lugar de las preferencias, lo cual no es un buen augurio para Giorgana y los priistas que lo acompañarán en esta aventura por recuperar el Charlie Hall, aunque ya ha vencido dos veces el morenovallismo.

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