Los datos de la Secretaría del Trabajo indican que el apoyo sólo coloca laboralmente a uno de cada 100 oriundos del estado que regresan al país
Por: Mario Galeana / @MarioG24H
Es un fracaso el programa con el que el gobierno de la República planea sortear la crisis laboral a la que se enfrentan los poblanos migrantes que son deportados de Estados Unidos.
Según datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), el programa federal Repatriados Trabajando sólo coloca laboralmente a uno de cada 100 poblanos repatriados que solicitan ayuda.
El fallo no es nuevo. Por lo menos desde hace 10 años, las cifras del fracaso del programa federal han ido apilándose sin que el fenómeno Donald Trump haya cambiado un ápice en la estrategia gubernamental.
Los números son contundentes: desde 2007 hasta los primeros tres meses de este año, cinco mil 444 poblanos deportados han solicitado apoyo de la Federación, que sólo ha logrado emplear a 64 de ellos.
De enero a marzo de 2017 sólo 47 poblanos han sido atendidos por trabajadores del Programa Apoyo al Empleo, pero ninguno de ellos accedió a un cargo laboral, de acuerdo con cifras oficiales del Servicio Nacional de Empleo.
Los años más críticos del programa fueron 2008 y 2010, donde dos mil 858 poblanos repatriados fueron atendidos, pero sólo 12 consiguieron trabajo.
El máximo logro anual de Repatriados Trabajando se registró en 2011, cuando las autoridades colocaron a 28 de los 491 migrantes deportados por las autoridades estadounidenses.
Pese al fallo histórico del programa, los funcionarios poblanos que representan a la Federación han dicho recientemente que el programa gubernamental podría hacer frente al aumento en las deportaciones que se prevé con el gobierno de Trump, cuya campaña electoral estuvo basada en el racismo y la xenofobia.
A finales de enero pasado, la delegada de la STPS, Vanessa Barahona de la Rosa, dijo que Repatriados Trabajando era un “plan de contingencia laboral” con el que el gobierno de Enrique Peña Nieto planeaba emplear a los migrantes deportados, sobre todo en el sector agrícola.
Añadió que el programa incluye un apoyo económico de mil 200 pesos anuales para que los migrantes deportados –sean o no de Puebla– viajen a otras ciudades del país a conseguir empleo.
El problema de la reinserción laboral parece estar ligado al hecho de que sólo una minoría de los migrantes repatriados tiene documentación que le permite acreditar la experiencia laboral que obtuvo en ese país norteamericano.
De hecho, más de 90% de los deportados no posee ningún documento laboral de EU, estima Cristina Cruz Carbajal, catedrática de la Facultad de Derecho de la BUAP.
