Esfera Pública
Por Elias Aguilar / [email protected]
Esta semana el diario Reforma publicó una encuesta de la elección a gobernador del Estado de México, señalando un empate técnico entre los tres punteros en esa elección, Delfina Gómez de Morena con una intención de voto de 29%, Alfredo del Mazo del PRI-PVEM-Panal-ES con 28% y Josefina Vázquez del PAN, con 22%, seguidos por Juan Zepeda del PRD con 14%, y los demás con 7%.
Los resultados de esta encuesta hacen evidente que hay una alta aspiración de cambio entre los electores mexiquenses: 78% considera que debe de cambiar el partido en el gobierno mientras que 16% opina que el PRI debe mantenerse gobernando.
Otros datos que vale la pena resaltar son los careos entre pares de candidatos, es decir, cómo votarían los mexiquenses si la elección fuera únicamente entre dos de los contendientes. En todos los careos la aspirante de Morena resulta triunfadora: 45% por Delfina contra 33% por Del Mazo, 45% por Delfina contra 30% por Josefina, y Josefina con 40% contra 30% por Del Mazo.
Pero lo importante en este tema es: ¿cómo interpretar este empate técnico? En primer lugar, hay que tomar en cuenta que el empate de esta encuesta excluye 26% de entrevistados que no quiso expresar su opinión, con lo cual se asume que ese porcentaje se distribuye de manera proporcional en las opciones que eligieron quienes sí manifestaron su preferencia. Este supuesto es la base para que diversos analistas afirmen que este segmento que no manifiesta su preferencia está conformado por “indecisos”, y que definirán la elección.
Sin embargo, cuando los ciudadanos no expresan su preferencia de voto en una encuesta, significa más bien que se trata de un voto oculto. En el Estado de México, por la alta aspiración de cambio de partido en el gobierno, este voto oculto se inclina preferentemente hacia los candidatos que representan el cambio, en este caso, todos los partidos de oposición.
Dicho lo anterior, recalculando las preferencias tomando en cuenta el 26% que no expresó su intención de voto, asumiendo que se distribuyen de acuerdo a la aspiración de cambio y preferencia partidista, se tiene un panorama que rompe el empate técnico favorable a la expresidenta municipal de Texcoco:
- Delfina Gómez (Morena): 32%.
- Alfredo del Mazo (PRI-PVEM-Panal-ES): 26%.
- Josefina Vázquez (PAN): 23%.
- Juan Zepeda (PRD): 12%.
- Otros: 7%.
Este escenario favorable a Delfina Gómez, de Morena, aún puede cambiar. Las preferencias pueden redirigirse en este mes de campaña que falta, además de que es necesario sumar la operación que los diversos candidatos y partidos puedan hacer el día de la elección.
Sin embargo, de mantenerse el triunfo, sería la gran campanada de 2017 que pondría a Andrés Manuel López Obrador con medio cuerpo en la Presidencia de la República.
Esta vez, tiene dos características diferentes a las dos anteriores elecciones. Primero, hoy se ve a un Andrés Manuel López Obrador que contesta todos los ataques, lo que supone, al menos, un aprendizaje y, en segundo lugar, hay un escenario con una estructura de medios diferente: el consenso televisivo que caracterizó a las anteriores elecciones ya no se da en la actualidad, con lo cual el voto en contra se puede contener desde una arena donde cada vez están más especializados los estrategas del mensaje político: las redes sociales.
