Por: Mario Galeana
Foto: Demo Reel Chocolate Films & Records

La vida de una activista de derechos humanos, oriunda de Tehuacán, recorre desde el fin de semana pasado las salas de cine del país.

El director de cine Alan Villarreal, de apenas 25 años de edad, realizó un documental sobre la vida de Concepción Hernández Méndez, quien desde hace décadas ha representado jurídicamente a comunidades indígenas en los estados de Puebla y Veracruz.

"La abogada del pueblo" fue becada por la Fundación Banorte y Ambulante, el festival creado por los actores Gael García Bernal y Diego Luna, para exhibirse a lo largo de la república.

Villarreal, oriundo también de Tehuacán, explicó que el documental aborda la defensa legal que Concepción Hernández emprendió entre las décadas de 1970 y 1980 a favor de distintas comunidades de la Sierra Negra de Puebla y Sierra Norte de Veracruz.

"Ella evidenciaba la injusticia de todos los caciques que se llegaban a apoderar de las tierras y que en algún momento también llegaron a ordenar asesinatos de distintos líderes", dijo en entrevista con 24 Horas Puebla.

Pero en el documental hay una doble historia: la de la mujer que con una máquina de escribir sobre la espalda recorrió serranías enteras y la de la madre que se dividía entre el activismo y la crianza de dos de sus hijos.

"Había una vida paralela, digamos. En el documental se narra la historia de Conchita como activista, pero también se narra la historia de Conchita como persona, como madre. Al final, con la película quería sentar conciencia sobre los pueblos desprotegidos a los que en algún momento tenemos que volear", declaró Villanueva.

El documentalista fue productor, ingeniero de audio, editor y fotógrafo de proyectos audiovisuales. Su primer documental, "La carrera de la vida", se exhibió en el Festival Internacional de Cine de Monterrey, en el Festival de Cine de San Luis Potosí y en el Festival de Cine Universitario de Puebla.

Él mismo reconoce que en su ciudad natal, la segunda más importante en el estado, no hay una escena cinematográfica sólida, pero considera que el escenario está listo para quien decida hacer cine.

Apenas el sábado 29 de abril pasado, su película fue exhibida en salas de cine de Tehuacán y el Museo Amparo, en Puebla. En su ciudad natal, la función contó con la presencia de Concepción Hernández y, con ello, la mera exhibición terminó por convertirse en una sesión de debate sobre el estado de los derechos humanos en Puebla.

"Creo que en específico este tipo de documentales promueven que uno jamás deje de estar cuestionado las cosas. Este tipo de ejercicios, me parece, es una buena oportunidad para que la gente se decida a ver otra clase de cine, y para que los potenciales directores se atrevan a hacerlo también. Al final se trata de hacer sentir a las personas y que, al final de la película, quede siempre un motivo de reflexión", consideró Villarreal.

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