Por: Berenice Martínez / @bereymar
Ahí estuvo, abrazado, aplaudido y recibiendo muestras de afecto de sus amigos y compañeros de revuelta. Manuel Antonio Díaz Cid, uno de los fundadores de la Organización Nacional del Yunque, convivía con los restos de lo que queda del grupo secreto de ultraderecha.
La cita fue en el hotel Courtyard Marriott. El considerado ideólogo del yunquismo reunía a los personajes políticos ligados a él, congregados para rendir homenaje a un militante de abolengo, Díaz Cid, fundador de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) y el Frente Universitario Anticomunista (FUA).
Rodeado de ex alumnos, la cúpula empresarial –con el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Carlos Montiel Solana–, los regidores Guadalupe Arrubarrena, Adán Domínguez y Oswaldo Jiménez, el yunquista develó la característica primordial de esta organización: la resistencia. Un mensaje entre líneas para quienes se encontraban junto a él.
“Sólo existe un medio eficaz contra el enemigo interior, la resistencia; hay que ser duros y permanecer firmes”, dijo Manuel Díaz emulando el discurso de la Iglesia católica contra el nazismo en 1941. Parecía un llamado.

Cerca de la mesa donde el fundador de El Yunque desayunaba, se sentó Liliana Ortiz de Rivera, sin su esposo Eduardo Rivera Pérez, autonombrado “perseguido político” del morenovallismo, razón a la que atribuye la sanción de 12 años de la función pública y multa de 25 millones de pesos que le aplicó el Congreso local.
Atentos a la conferencia que Díaz Cid ofreció el pasado 29 de abril estaban representantes y directivos de medios de comunicación, ex universitarios y panistas que ocupan cargos públicos ya sea en el Ayuntamiento o el gobierno del estado de Puebla.
“Me da muchísimo gusto encontrarse a los amigos, después de muchos años siempre es emocionante. Yo estoy retirado de la política”, comentó el politólogo.
Las raíces de El Yunque se extendieron en discursos y aplausos.
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En entrevista previa a su conferencia, Manuel Díaz Cid vislumbró un escenario complicado para todos los partidos políticos y su posicionamiento en 2018, puesto que su rival a vencer será Morena.
“Los procesos electorales van a estar viciados, va a generar muchas tensiones y descalificaciones; desafortunadamente se percibe la aproximación de la guerra sucia con la que siempre logran posicionarse algunos grupos en la política”, dijo.
El politólogo consideró que las campañas negras promueven el abstencionismo y en la práctica los que ganan son quienes usan este método, por lo que el planteamiento estará poco relacionado con lo que verdaderamente importa al electorado.
