La Loca de la Familia
Por: Alejandra Gómez Macchia / @negramacchia
En medio del caos nunca faltan los oportunistas. Y para ser un oportunista grande, debes estar respaldado por una empresa igual de grande. Sumémosle la intransigencia y el impulso loco por compartir información que tiene la gente dentro de las redes sociales que son un torrente incontenible de basura y noticias falsas.
Hoy por la mañana, #FridaSofía fue trending topic. ¿Y qué encontramos en las líneas del tiempo dentro de Twitter? Por un lado, el nombre de la niña que supuestamente estaba atrapada en el colegio Rébsamen quedó revelado, cuando ayer, durante más de diez horas, los orquestadores de una farsa (aún no descubierta) trataban de mantener en secreto “por respeto a los padres”. Por otro lado supimos que Frida Sofía era el nombre de un precioso labrador miel que ayuda a la búsqueda de personas. Ella, la labradora, sí que existe y es una heroína.
No es un asunto menor prestar atención a este hecho: Televisa presentó durante todo el día la simulación de un drama. Un drama que, en definitiva, que es real.
Hay niños bajo los escombros, sin embrago, la niña que paralizó el aliento de todo un país era un fantasma. Frida Sofía, la niña que los topos intentaban rescatar, nunca existió.
Esto lo confirmó Denisse Maerker por Twitter aproximadamente a las 14:00 horas, es decir, más de veinticuatro hora después de que este capítulo nauseabundo de La Rosa de Guadalupe saliera del aire.
Los que siguieron la transmisión el día miércoles, despertaron con una novedad: el silencio. Un silencio por demás sospechoso y grosero.
Ya no estaban al aire Danielle Dithurbide ni Carlos Loret narrando, con falsas lágrimas en los ojos, la crónica de un rescate anunciado (en primetime).
Esto es grave. Muy.
Claro que la gente que de verdad de da un uso correcto a las redes dice: “no nos distraigamos con eso. No se llamaba Frida, pero seguro tiene otro nombre”.
Y yo pienso: Claro que hay niños debajo de los escombros. Y claro que es prioridad sacarlos.
"Si no se llamaba Frida, tendrá otro nombre". Sí, pero aquí lo indignante es que por estar siguiendo un guión lacrimógeno (y macabro) pergeñado en una mente vil, la ayuda no llegó donde debía haber llegado.
No minimicemos la infamia.
Una vez más queda demostrado que Televisa apesta.
La niña Frida Sofía es el fantasma de la corrupción y el oportunismo. Eso por lo que este país no avanza.
