La Quinta Columna 

Por: Mario Alberto Mejía / @QuintaMam 

En las próximas horas, el Presidente Enrique Peña Nieto pronunciará las palabras mayores ante quien será el candidato del PRI a Los Pinos.

No es cualquier cosa.

Es un momento crucial para el que las pronuncia y para el que las escucha.

Es, pues, un momento culminante del ritual político que se viene realizando desde hace décadas.

Todo presidente —cuando menos los priistas— se prepara para ese día, pero vienen soltando mensajes de diversas maneras a lo largo del tiempo.

Los ha habido que invitan a sus casas de descanso al potencial candidato y a su familia para enraizarse en el futuro inmediato.

Otros han elegido el método del descarte para avisarles a los que no serán que se preparen para los tiempos difíciles.

Todos, inevitablemente, se han reunido con el ungido en la íntima intimidad para anunciar las palabras mayores sin prisas ni incertidumbre.

Lo que es visible para las mayorías obedece al ritual institucional.

Es el caso de lo que veremos el fin de semana.

Vea el hipócrita lector:

El Consejo Político Nacional del PRI sesionará el viernes a las 13 horas, y sus treintaiún consejos políticos estatales, más el de la Ciudad de México, lo harán un día después.

El fin es claro:

Elegir el método mediante el cual el “tapado” será destapado.

Dichas reglas habrán de ser aprobadas el viernes.

Un día después, los búfalos de todo el país avalarán dicho método.

Hay tres opciones:

La elección directa, la Convención de Delegados y la Comisión para la Postulación de Candidatos.

La segunda alternativa ha sido la más recurrente en los tres Méxicos: el revolucionario, el institucional y el bronco.

Esta vez lo más probable es que las bases y las fuerzas vivas se pronuncien por tan democrático método.

Faltaba más.

Esto significa que de un momento a otro aparecerá el Prohombre que habrá de representar al PRI en 2018.

Es claro que los tiempos se están calentando y urge enviar una señal que les dé luz a las fuerzas vivas.

No se extrañe el lector si el mismísimo domingo se empieza a decantar el escenario.

Curiosamente, este lunes irrumpió de nuevo Miguel Ángel Osorio Chong a través de algunas encuestas, en particular la de El Universal.

Mientras él estaba entre los punteros, José Antonio Meade lucía en el último lugar.

Dos o tres columnas periodísticas anunciaron este martes que Osorio había revivido en la puja por la candidatura.

Los búfalos se movieron inquietos y miraron al cielo para hallar la señal divina.

Si las cosas no cambian, el candidato será Meade porque la clave de los tiempos que vienen es más financiera que de gobernabilidad.

Pero si los dioses se encrespan puede ocurrir cualquier fenómeno.

Los dados están por ser lanzados.

Y ya se sabe que un juego de dados jamás abolirá el azar.

 

El Periodismo: Un Oficio de Fracasados.

Este jueves a las once de la mañana en el Aula Magna del Complejo Cultural Universitario se presentará un clásico del periodismo reciente: “Un oficio de fracasados”, cuyo autor es el periodista español Rodolfo Serrano.

El libro lo comentarán dos clásicos de la prensa nacional: Gilberto Meza y Humberto Musacchio.

Resta decir que esta sesión será imperdible.