Garganta Profunda

Por: Arturo Luna Silva / @ALunaSilva

 

En la cercanía del 1 de julio, quienes se sienten en desventaja o en la posibilidad de ser derrotados intensifican sus denuncias de prácticas tramposas y que se fraguan una estafa en su contra.

En Puebla, Movimiento Regeneración Nacional está ya en la construcción de la táctica alterna que el lopezobradorismo ha utilizado recurrentemente —a excepción de este proceso presidencial, por favorecerle todas las expectativas— en muchas otras elecciones, incluso antes de la fundación de Morena, en las federales de 2006 y 2012 y en algunas entidades: la narrativa del fraude. En la cercanía de la cita con las urnas, quienes se sienten en desventaja o en la posibilidad de ser derrotados intensifican sus denuncias de que son víctimas de prácticas tramposas y de que, contra ellos, se prepara una estafa de proporciones mayúsculas.

La estrategia pasa por descalificar a los organismos electorales y acusar de vendido al árbitro de la contienda; también, claro, por tirarse al piso, victimizarse, y pretender que los culpables de todos los males habidos y por haber son los medios de comunicación, a quienes incluso se amenaza con meter en cintura mediante pretendidas leyes o reglamentos de propaganda con tufo fascista.

Aunque el abanderado presidencial Andrés Manuel López Obrador no hizo alusión a este tema en su discurso de cierre de campaña del sábado en Puebla, en cambio el jueves sí sugirió directamente el caso poblano, en una entrevista en Durango.

En tanto, el candidato al gobierno del estado por la coalición Juntos Haremos Historia (Morena-PT-PES), Luis Miguel Barbosa Huerta, ha estado alertando, en declaraciones de prensa, que se presiona a integrantes de sindicatos, trabajadores de dependencias y a otros ciudadanos para votar por la alianza que encabeza el PAN.

También ha dicho que el morenovallismo prepara un operativo para “la compra de representantes de casilla”, sin decir, claro, que Morena no logró acreditar 100% de los suyos en el estado de Puebla, una debilidad estructural que a la postre terminará pesando más de lo que se imagina.

De hecho, Barbosa lleva ya varios días con ese discurso, un discurso que por supuesto, en caso de triunfo, nunca afirmarán haber manejado, pues para ellos sólo hay democracia y elecciones limpias cuando se vence, y fraude y robo cuando se pierde.

Si gana López Obrador, pero pierde Barbosa en Puebla, ¿se hablará de elección limpia o sucia? ¿Cómo evitarán la evidente contradicción?

A la par, en Tlachichuca —por ejemplificar— “aparecieron” boletas marcadas a favor de la panista Martha Erika Alonso Hidalgo, pero no hay pruebas de su veracidad, ni claridad de que no hayan sido sembradas.

Asimismo, casi en paralelo, se “halla” una supuesta casa en la colonia El Mirador, de la capital poblana, que ha estado todo el tiempo a la vista de todos, pero ahora se “descubre” que se utiliza como centro para la “compra” de votos.

(N’ombre, unos genios merecedores del Premio Pulitzer).

Comienzan a abundar en medios de comunicación denuncias de micrófono y en redes sociales datos que nunca llegan a las instancias electorales y que son más suposiciones que información.

Las advertencias en ese sentido serán más abundantes en los próximos días por parte del candidato Barbosa y otros abanderados y líderes de Morena.

Así, en caso de perder la contienda por Casa Puebla ante la ex secretaria General del PAN estatal, tendrá forma de subrayar “se los dije”.

El senador con licencia y la candidata lopezobradorista a la alcaldía, Claudia Rivera Vivanco, han evidenciado muchas dificultades para coordinarse para realizar campaña conjunta, pero, en cambio, no han tenido problemas para sincronizar sus advertencias sobre que sus respectivas elecciones podrían ir a tribunales o ser fraudulentas.

Rivera Vivanco recién lanzó la alarma: la elección de la capital puede terminar en tribunales y haber fraude.

Para ello, dio la posibilidad de un remedio: conseguir al menos 400 mil votos para su causa.

De un lado y de otro, desde las casas de campaña de los candidatos a gobernador y a presidenta municipal, se comienza a construir esta narrativa.

En ésta, la verosimilitud es más importante que la verdad.

Se trata de construir percepción, no de preparar expedientes para luego presentarlos a las autoridades electorales.

Pero también, efectivamente, esta narrativa puede dar solidez en la opinión pública a esa pelea de barandilla, el jaloneo jurídico, en caso de que llegue a darse ante los tribunales electorales estatal y del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

Es una estrategia legítima, pero muy cantada.

Como diría el clásico:

“Ya vimos esa película que, siendo de terror, terminó como película de comedia”.

 

RIESTRA Y SU EFECTIVA TRIADA

Más allá de la estridencia que provocó el anuncio del ex verdecologista Juan Carlos Natale y el vulgar comportamiento de la candidata por Morena, Nancy de la Sierra, lo rescatable del debate entre los abanderados en segunda fórmula al Senado, fue el desempeño de Mario Riestra Piña, quien equilibró en una triada de propuestas, contrastes y señalamientos sobre la corrupción de su adversaria de “izquierda”.

Ella, en cambio, atacó sin clase, sin argumentos y sin mesura, pues lamentablemente quiso sacar raja y lastimar al panista con el recuerdo de la muerte de su padre.

Más bajo, sólo ella podía caer.

Mario Riestra puso sobre la mesa, sin explicación de De la Sierra, sus incongruencias ideológicas, su pasado marinista y el tráfico de influencias, además de la evasión fiscal, que rodean la instalación y operación de su escuela, en medio de la opacidad total.

Literalmente, el ex diputado local y ex funcionario del gobierno municipal destapó el “cochinero inmobiliario” de Nancy, sin que ella respondiera.

Riestra Piña también se dio espacio para las propuestas, como generar oportunidades para jóvenes, mujeres y emprendedores; integrar la Unidad de Inteligencia Financiera al Sistema Nacional Anticorrupción; impulsar la eliminación del fuero y el uso de dinero en efectivo en transacciones de gobierno y la “muerte civil” a servidores corruptos.

El joven panista cubrió bien los tres flancos indispensables de un debate: propuesta, ataque-defensa y denuncias puntales.

 

MEADE Y EL ÚLTIMO LLAMADO A NO SIMULAR

Mucha atención le dedicó el candidato presidencial José Antonio Meade Kuribreña a los priistas poblanos el pasado jueves, cuando durmió en la entidad y sostuvo encuentros privados, y el viernes, cuando encabezó un acto público con el Movimiento Antorchista, y también tuvo reuniones cerradas, muy cerradas, con muy importantes personajes de la política poblana.

Vino a revisar estructuras, a hacer las cuentas de lo que se puede conseguir el próximo 1 de julio, además de llamar a los priistas poblanos a no simular.

Meade quiere el segundo lugar de la elección a como dé lugar.

Por eso el interés en Puebla, que tiene la quinta Lista Nominal más grande del país.

Como es costumbre, recibió muchos reclamos de los candidatos por el tricolor, por la falta de recursos y por la sospecha de que el dinero, los más de 27 millones de pesos que el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI entregó, se extraviaron en el camino.

Como en 2013 y 2016.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *