Antes de que inicie la veda electoral, Martha Erika Alonso y Eduardo Rivera mantienen la calma y dan una entrevista conjunta.
Por: Guadalupe Juárez
A horas de que terminen las campañas, con números positivos para ellos en las encuestas, Martha Erika Alonso Hidalgo y Eduardo Rivera Pérez mantienen la calma y dan por primera vez una entrevista conjunta.
El escenario es el estudio de Efekto 10, con Ricardo Morales. Lejos ha quedado cualquier residuo de incomodidad entre ambos y, como pocas veces se les ve, ríen y bromean juntos. Hasta se dan tiempo de pronosticar el resultado del próximo partido de la selección mexicana.
La primera en llegar es Alonso Hidalgo. Conversa con el periodista cuando éste anuncia al aire la entrevista con los dos panistas, se abre la puerta del estudio y entra Rivera Pérez, quien se acerca a ella para saludarla con un beso tronado en la mejilla que no escapa a ser registrado por los micrófonos.
Por la mañana los dos se levantaron con titulares de encuestas que les dan ventaja, y con eso coinciden, en que será hasta el último minuto del miércoles (fecha límite para promocionarse) cuando trabajen.
“Es sólo una fotografía del momento”, reitera ella al ser cuestionada por el periodista. Eduardo asiente con la cabeza mientras da pequeños sorbos a una botella pequeña.
El ex edil presume de nueva cuenta que son los únicos candidatos en presentar un proyecto en conjunto.
“Esta campaña, (...) por eso es una campaña ganadora porque está presentando las mejores propuestas”, dice Lalo Rivera.
Ricardo Morales aprovecha el comentario para poner sobre la mesa que, antes de las campañas, muchos pronosticaban que ambos no podían ser una dupla, por las diferencias entre equipos.
Martha responde primero con una carcajada mientras mira a Eduardo.
“Te diría que con madurez y, antes que nada, que hay un profundo amor por el estado y el municipio. Y que Lalo y yo como militantes de Acción Nacional –y sucede en todas partes, ¿eh?– podemos tener diferencias en algún sentido, pero siempre tenemos un principio básico: que es privilegiar el estado, privilegiar el municipio”, asegura.
Martha Erika agrega que la relación con el candidato a la alcaldía es de respeto y nunca ha habido, de su parte y viceversa, “algún agravio”.
Eduardo, por su parte, dice que los dos son “políticos profesionales” con la capacidad de ponerse de acuerdo por un “bien superior”.
La charla gira en torno al balance de sus campañas, qué harán él día de la jornada y su disponibilidad para trabajar con quien gane si los resultados no se dan para ambos.
Ella asegura que se levantará más tarde de lo que ha lo ha hecho en los últimos 60 días. Dice que votará entre las 10 y 11 horas. Después irá a misa dominical como parte de sus creencias religiosas, para esperar con su familia los resultados de las elecciones.
Eduardo Rivera coincide en lo de dormir más de lo acostumbrado y pasar el día con su familia
