Sin Derecho de Réplica
Por: Alberto Rueda / @AlbertoRuedaE
Las campañas políticas han llegado a su fin.
Después de 90 días de proselitismo para los cargos federales (presidente, diputados al Congreso de la Unión y senadores) y 60 para los cargos locales (Gobernador, Diputados al Congreso del Estado y Presidentes Municipales), entramos a la etapa de la veda electoral, con la finalidad de analizar, reflexionar y repensar por quién votaremos el próximo domingo.
Lamentablemente, las campañas en lugar de aclararnos cuáles podrían ser los perfiles más competitivos y convenientes que tomarán las riendas del país, nos dejan, más bien, confundidos.
Las descalificaciones, guerra sucia, ataques personales y la falta de propuestas han propiciado un ambiente, incluso, de tensión e incertidumbre, haciendo del ejercicio del voto un verdadero desafío.
Al final, es importante que comprendamos que nos estamos jugando el futuro de México y de Puebla.
Que nuestra decisión será el parteaguas de lo que vaya a pasar en los próximos seis años.
Que más allá de las encuestas o que si los cierres de campaña reunieron más o menos acarreados, es importante entender que nuestro voto es el que puede marcar la diferencia.
Que si bien la clase política ha dejado mucho que desear, no podemos dejar nuestra participación sólo en el voto del 1 de julio, sino en la exigencia real del cumplimiento de las promesas de campaña de las y los candidatos.
Esperamos que la del domingo sea una jornada electoral donde podamos elegir con libertad y sensatez a quienes nos gobernarán y legislarán.
Debemos asumir nuestra obligación cívica de salir a las urnas para expresar nuestra voluntad.
Seamos inteligentes al momento de emitir nuestro sufragio, pensando en la importancia del equilibrio político y de preferencia, evitar votar por los partidos pequeños, a fin que sin registro, dejen de consumir recursos económicos que podrían destinarse a cosas verdaderamente importantes, en lugar de tirar el dinero a la basura.
Que sea lo mejor para Puebla y para México.
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Ojalá que el partido de este miércoles entre la Selección Mexicana contra la escuadra sueca sea el preámbulo de cosas “chingonas” –como diría El Chicharito–, asegurando el pase a la segunda ronda y si se puede –por qué no– el primer lugar de grupo.
Por lo pronto, nos sacudimos de la “peorcracia” política y nos ponemos la verde.
Mi pronóstico: 3-1.
