Por: Mario Alberto Mejía / @QuintaMam
Fotos: Jafet Moz / Agencia Es Imagen
Hace siete años falleció don Eulogio Luna, luchador social del que nació Roxana Luna Porquillo, ex diputada federal y militante perredista que en 2016 fue candidata a la gubernatura. En aras de recuperar los pasajes más importantes de su vida, 24 Horas Puebla conversó largamente con su familia en la casa que doña Galdina Margarita Porquillo tiene en el barrio de Santiago Nixquitla, en San Pedro Cholula. Tras largas décadas de defender a los más pobres entre los pobres —campesinos y obreros—, don Eulogio falleció víctima de las varias enfermedades que acumuló a lo largo de una vida dedicada a combatir los excesos del autoritarismo y de las heladas aguas del cálculo egoísta. Ésta es la primera parte de este ejercicio de memoria colectiva.
Nació el 9 de febrero de 1951. Murió el 11 de julio de 2011. Hace siete años. Eulogio Luna fue un luchador social honesto y combativo a lo largo de su vida y logró crear una familia amorosa y comprometida con los que menos tienes. Roxana y Vladimir Luna Porquillo son quienes han continuado la lucha de este abogado metido en los problemas de los campesinos y los obreros.
Hijo de una familia pobre, Eulogio supo desde niño lo que era enfrentar el hambre y las carencias. Estudió en la Universidad Autónoma de Puebla cuando la institución era operada por el Partido Comunista Mexicano. En ese contexto leyó a los clásicos del Derecho, pero también a los del marxismo. Ahí se graduó, y en los círculos de estudio conoció a quien sería su esposa: Galdino Margarita Porquillo, camarada suya, aunque hija de una familia pudiente de San Pedro Cholula.
El noviazgo de Eulogio y Margarita estuvo marcado por las luchas estudiantiles de los años setenta. Entre beso y abrazo aparecían las discusiones sobre Marx y los revisionistas. Juntos aprendieron a vivir su romance en la clandestinidad. Los padres de Margarita no lo aceptaban. Ella puso un ultimátum: o nos dejan casarnos o no juntamos. Terminaron yendo al altar en la bellísima iglesia de Santa María Tonanzintla con todo y sus creencias de izquierda. A la fiesta llegaron algunos camaradas suyos como el doctor Rafael Valdés, director del Hospital Universitario, el legendario Alfonso Vélez Pliego y la maestra Marha Bautista.
La vida no resultó fácil para Eulogio y Margarita, pues el abogado pasaba sus horas asesorando a los líderes agrarios y a los sindicatos de obreros. La paga era mínima, por lo que Margarita nunca dejó de trabajar en el Hospital Universitario, primero, y en Círculo Infantil, del que fue fundadora en la universidad.
Los años pasaron. Los hijos crecieron. El comunismo mexicano se mutó en diversos partidos: PSUM, PMS, PRD… En ese tránsito, el abogado Eulogio Luna también militó en el Partido de la Revolución Socialista, del emblemático Alejandro Gazcón Mercado.
En esta primera parte, doña Galdino Margarita nos habla de don Eulogio. También sus hija Roxana y Alejandra. Hoy, en su séptimo aniversario luctuoso, el abogado será recordado por los compañeros de lucha a los que siempre defendió, mismos que acudieron a su velorio lleno de lágrimas y música.

Una postal de Puebla en los años setenta
Mario Alberto Mejía (MAM): ¿Qué figuras había en la universidad cuando usted y don Eulogio se hacen novios? Galdina Margarita Porquillo (GMP): Sergio Flores, Rivera Terrazas (era el rector), Vélez Pliego. También estaba Jaime Ornelas.
MAM: ¿Cuál era su participación en los conflictos de los años setenta? ¿Qué hacía?
GMP: Formaba grupos, y en esos grupos teníamos que hacer círculos de estudio y reuniones. Era muy delicado pertenecer al Partido Comunista en esa época. Si a nosotros nos observaban que teníamos una reunión dentro del área de trabajo, nos despedían.
MAM: ¿Aunque la universidad estuviera en poder del Partido Comunista?
GMP: Exacto. De todos modos había represión.
MAM: ¿Cómo era su padre?
GMP: Muy conservador. Era de las personas que decía "el día que tú te vayas de esta casa no regresas. Tienes que salir bien". Y tanto nos motivaba mi mamá eso que todos salimos bien de la casa. Fuimos cinco mujeres y tres hombres.
MAM: En ese contexto, usted y don Eulogio se hacen novios y se quieren casar.
GMP: Duramos ocho meses de novios, Entonces le dije a mi papá: "Oye, papá, fíjate que va a venir mi novio para que hable contigo". "¿Y quién es ese fulano? ¿De dónde es? ¿Lo conozco? ¿Quiénes son sus padres? ¿Cómo te va a mantener?" Y le digo: "Ay, papá, pues yo te estoy avisando, pues quiero cumplir las reglas que tú nos pones’.
MAM. ¿Él sabía que usted militaba en el Partido Comunista? ¿Sabía que su novio militaba también en el Partido Comunista?
GMP: Sí. Y no le gustaba. Yo no podía salir a una reunión cuando todavía era soltera y ya trabajaba. Si no llegaba a la hora, eran regaños o golpes. Total que él habla con mis padres… Mi papá era de esas personas conservadoras. Era comerciante de quesos y crema. Siempre me decía: ‘Tú no te puedes casar con cualquier persona, búscate al hijo de fulano. Pero tienes que salir bien de la casa". En esa época yo sabía que él no tenía nada. Era una persona de muy bajos recursos. Yo le decía: "papá, es que a mí no me interesa su familia, entiende, yo estoy dispuesta a casarme bien, como ustedes quieren, pero si no, papá, me vas a orillar a hacer otras cosas e irme”. Y mi mamá me apoyó mucho, aunque decía: "no, pero es que su familia..."
MAM: Y sus papás terminaron por aceptar. ¿Qué hicieron entonces?
GMP: Antes de que nos casáramos, fuimos a buscar un departamento y empezamos a comprar cosas.
MAM: ¿En dónde?
GMP: Aquí en Cholula. En la Miguel Alemán. En uno de los departamentos que rentaba la familia Miramón, que tenía muchos.
(Continuará mañana).
