En el Ayuntamiento sostuvieron el primer encuentro para comenzar el proceso de entrega-recepción; la primera impresión es que será cordial, transparente y habrá continuidad.
Por: Osvaldo Valencia
Cordialidad, continuidad y transparencia fueron las impresiones que dejó la primera reunión para iniciar el proceso de entrega-recepción de la administración capitalina entre la presidenta municipal electa, Claudia Rivera Vivanco, y el alcalde en funciones Luis Banck Serrato.
En su mensaje ante los medios de comunicación, la alcaldesa postulada por la coalición Juntos Haremos Historia (Morena-PT-PES) comentó que en este primer ejercicio se acordó su participación para la confirmación de la Ley de Ingresos del ejercicio fiscal 2019, así como los programas para la atención en temas de seguridad y combate a la pobreza.
“Pedí la participación dentro de la Ley de Ingresos y egresos para que podamos tener oportunidad de desarrollar lo que es el proyecto de ciudad incluyente, el plan de desarrollo municipal, como se estará estableciendo de acuerdo con lo que marca la ley con los foros ciudadanos y en un tiempo que ya se nos va acortando, se llevará a cabo dentro de lo que marca la ley”, declaró.

En su oportunidad, Banck Serrato informó que en la Ley de Egresos de este año destinaron un fondo de cinco millones de pesos para que el equipo de transición de Claudia Rivera pudiera desarrollar sus actividades sin ningún inconveniente.
Además, informó que junto con la morenista pactó cuatro reuniones en las que tocarán los temas más importantes para la ciudad como seguridad y gobernanza, puntos en materia administrativa, igualdad, desarrollo social y combate a la pobreza.
“La idea es que tengamos talleres de trabajo entre los diferentes equipos para que podamos dar a conocer qué es lo que se hizo, por qué se hizo, dónde se avanzó, dónde se puede avanzar y dónde están las áreas de oportunidad”, manifestó.

CONTINUIDAD EN PROGRAMAS
De igual manera, Rivera Vivanco dijo que su administración le dará continuidad a los programas y funcionarios que han desempeñado un buen trabajo y han dado resultados.
En concreto, reiteró la posibilidad de mantener a Gustavo Ariza Salvatori, como director de Protección Civil municipal, y Alejandro Cañedo Priesca, como secretario de Turismo.
“Yo no he tenido pláticas con ellos, esperaba tener primero la plática con el presidente Banck, hacerle saber del interés de conocer los perfiles actuales, saber de manera objetiva sus puntos de vista y las áreas de oportunidad que él ha detectado en este proceso, nosotros no estamos en el afán de excluir”, expresó.
Asimismo, comentó que se planean reingenierías en diversas áreas de la Comuna como el Instituto de la Mujer, que lo convertiría en Instituto de Género para después ser secretaría.
En lo que respecta a los programas implementados en la actual administración, Rivera Vivanco señaló que daría seguimiento al Cero Mordida, Cero Moche, Cero Diezmo –para el combate a la corrupción– o los proyectos en Desarrollo Social que –puntualizó– se tendrán que reforzar para reducir la brecha de desigualdad.
A LA ESPERA, PARA TRABAJAR CON GOBIERNO DEL ESTADO
En tanto, cuestionada sobre si trabajará de forma coordinada con la gobernadora electa, Martha Erika Alonso Hidalgo, dijo que esperará a la resolución del tribunal electoral federal para fijar una postura al respecto.
Comentó que una vez declarada presidenta municipal constitucional de Puebla trabajará por los poblanos que votaron por ella.
Banck y Rivera, el inicio del intercambio del poder

Por: Osvaldo Valencia
La expectativa en las afueras del Palacio Municipal de Puebla es grande.
En la entrada, medio centenar de reporteros esperan con grabadoras en mano, cámaras de video y fotográficas para capturar el momento.
Un señor impresionado por la presencia excesiva de la prensa pregunta a un fotógrafo a qué se debe el alboroto.
–Hoy viene al Ayuntamiento la presidenta Claudia Rivera– le responde, a lo que el señor contesta con una sonrisa: “Oh, ¡qué bien!”, y sigue su camino.
Un minuto después de la una de la tarde, pasa por la puerta del Charlie Hall, que está abierta de par en par, la primera alcaldesa electa de Puebla emanada de un partido de izquierda y quien tuvo la mayor votación en la historia de la ciudad: Claudia Rivera Vivanco.
Los reflectores la persiguen apenas se percatan de su presencia, va acompañada del secretario del Ayuntamiento, José Luis Soberanes.
Rivera pide un momento, unas lágrimas se le escapan al entrar al palacio de la capital, después de haber luchado contra viento y marea desde su partido de izquierda (Morena), en su lugar de joven (31 años), y como mujer, será la segunda en gobernar la capital del estado.
Posa para todas las cámaras, siempre mantiene la sonrisa, la gente que se coló al Palacio para ver a quien encabezará el gobierno –de la que llama la cuarta ciudad más importante de México–, se sorprende al verla.
–Se ve súper joven– comentan dos señoras antes de que Claudia desaparezca por las escaleras laterales del edificio para reunirse con el actual alcalde Luis Banck, y así iniciar el proceso de entrega-recepción de la Comuna capitalina.
Las dudas invaden a la prensa: ¿De qué hablaron? ¿Qué le habrá pedido Banck a Claudia? ¿Qué le habrá pedido Claudia a Banck? ¿Quiénes se irán? ¿Quiénes se quedarán?
Las especulaciones terminan cuando Banck y Rivera bajan por las escaleras principales, se estrechan la mano para que los fotógrafos tomen la imagen que circulará en diarios locales.
Ahí, al pie del Palacio, el edil que llegó al cargo en 2016 inicia el diálogo con la prensa, le da la bienvenida a la presidenta municipal electa de Puebla, lo reitera en dos ocasiones: con Claudia se ha acordado un proceso de entrega-recepción ordenado, pacífico y transparente.
Luego, Claudia se apodera de los reflectores. Los medios lanzan sin contemplaciones cuestionamientos: ¿Cuántas reuniones tendrán? ¿Qué perfiles van a seguir? ¿Cuáles proyectos continuarán? ¿Renovará secretarías? ¿Quiénes trabajarán en el proceso de entrega-recepción? ¿A quiénes nombrará como secretarios? ¿Quién será secretario de seguridad?
El nerviosismo de la alcaldesa electa se hace notorio ante los arrebatos de los reporteros, pero se apropia del escenario, toma su tiempo para responder cada uno de los cuestionamientos, no se adelanta para hacer nombramientos, pero sí para reconocer los perfiles que han hecho bien su trabajo.
Antes de terminar, marca su distancia con Martha Erika Alonso; recuerda que su partido (Morena) está en una disputa jurídica por la gubernatura del estado, aclara que hasta que resuelva el caso el tribunal federal no hará ningún pronunciamiento sobre trabajo coordinado.
Ambos vuelven para continuar con la transición pacífica, ordenada y cordial, que por ahora ha mostrado a quien llevará las riendas de la capital en los siguientes tres años.
