La Entrega
Por: Adrián Ruíz / [email protected]
Una serie de asaltos a tugurios de mala muerte se han suscitado en las últimas semanas sin ser denunciaas a las autoridades correspondientes. Las víctimas tampoco se atreven a demandar, por lo que la delincuencia organizada encontró otra manera fácil de obtener botines en efectivo.
Los lugares escogidos por los delincuentes se localizan en la periferia de la ciudad. Como funcionan en la clandestinidad, los propietarios carecen de legalidad para avisar a las autoridades; prefieren que los delitos queden impunes a ser objeto de la clausura definitiva.
Los clientes tampoco denuncian los asaltos por obvias razones. Y las damas que laboran en los tables obedecen los intereses de los dueños.
Los antros atracados en las últimas semanas son: Pinocho’s, Ciro’s, Bora Bora, Cornelius y La Jaula. Todos tienen los mismos denominadores: operan después del horario permitido para la venta de alcohol, hasta las 6:00 horas.
En el interior se permite la prostitución y la venta de drogas.
El asalto más reciente ocurrió en el bar Pinocho’s, localizado en la colonia Joaquin Colombres, sobre la carretera federal a Tehuacán, donde un comando de siete jóvenes –con edades entre 17 y 20 años, según testigos–, armados con cuernos de chivo, amagaron a los clientes para despojarlos de sus pertenencias.
El dueño, Lalo Alvarado, quien estaba en su oficina, también fue despojado de efectivo. Una de las damas en estado inconveniente intentó oponerse y recibió un cachazo que le originó varias heridas en el rostro.
La casualidad hizo que la seguridad de este bar, encabezada por El Cochiloco, en ese momento estuviera a dos calles del lugar vigilando los autos estacionados de los clientes.
Los trasnochadores asiduos a los tables, en el futuro lo pensarán dos veces antes de exponerse a peligros innecesarios.
reporte del informante
Nuevos cargos. De manera sorpresiva, el Tribunal Superior de Justicia registró en su nómina a dos nuevos magistrados. La tarde del martes 24 de julio fueron nombrados José Montiel e Ignacio Galván Zenteno.
El par de flamantes togados empezó a desempeñar sus funciones en la impartición de justicia en esta semana.
