Por: staff 24 Horas Puebla

El presidente Leoncio Paisano Arias destacó la labor que desempeñan los orientadoras voluntarias en los CAIC, pues son parte fundamental de la educación de la niñez sanandreseña./

Este 2018 se elaborarán los Atlas de Riesgo de Huaquechula y Coronango, los cuales se sumarán a los 31 municipios que cuentan con este instrumento, informó Juan Manuel López Arroyo, delegado en Puebla de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).

La cifra representaría apenas 15% de las demarcaciones que cuentan con el sistema que sirve para conocer el territorio y los peligros que pueden afectar a la población y a la infraestructura.

Con el Atlas de Riesgo, López Arroyo abundó que los presidentes municipales pueden identificar las áreas que deben ser atendidas por posibles deslaves o asentamientos irregulares a fin de determinar qué acciones se deberán realizar para evitar los riesgos.

“Hay que resaltar que (los recursos) no son suficientes, por eso son pocos los que son atendidos anualmente, es decir, si un municipio no recibe recursos de Sedatu, son pocos (los municipios) que invierten directamente o absorben el 100%”, dijo López Arroyo en entrevista para 24 Horas Puebla.

El apoyo es para contratar a un consultor, principalmente de Protección Civil, quien elabora un catálogo de estudio sobre la orografía, condiciones pluviales, geológicas, de riesgos humanos y de fenómenos naturales que puedan impactar en los municipios.

El costo aproximado para elaborar un Atlas de Riesgo es de un millón 450 mil pesos, donde un millón es aportado por la Federación y el resto por el municipio.

 

LA MIXTECA, EN RIESGO

A casi un año del temblor del 19 de septiembre, según el Atlas de Riesgo del estado, existen municipios de la Mixteca poblana queque podrían ser destruidos, como Atzala, Cohetzala, Huehuetlán El Chico e Ixcamilpa de Guerrero.

De igual manera, los que tienen riesgo de quedar en ruinas son Acatlán de Osorio, Chiautla de Tapia e Izúcar de Matamoros y los que quedarían en total desastre serían Chila de las Flores y San Miguel Ixitlán.

Ninguno cuenta con un Atlas de Riesgo propio.

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