La locuacidad de Biestro

Gabriel Biestro Medinilla ha metido en un serio problema político a la presidenta municipal electa, Claudia Rivera Vivanco, quien comenzó la ruta institucional para la entrega-recepción en el Ayuntamiento de Puebla, pero también el acercamiento con el gobierno del estado, a través de Antonio Gali Fayad, a fin de determinar si existen proyectos prioritarios en la conformación de la Ley de Ingresos. Biestro, quien está atrapado en una locuacidad que no le conocíamos, le exigió no tener el acercamiento con Gali Fayad. El pretexto es absurdo: el gobernador – asegura– forma parte de la camarilla que cometió el fraude electoral contra Luis Miguel Barbosa Huerta. Con la actitud asumida por el dirigente estatal de Morena se rompe, en principio, el orden institucional que debe prevalecer y al que Rivera Vivanco está apostando en aras de construir una gobernanza efectiva. En segundo lugar, es una afrenta a la instrucción presidencial de que el conflicto poselectoral poblano se dirima por los cauces institucionales y, en tercero, Gabriel Biestro confunde la gimnasia con la magnesia, ya que hasta este momento no se encuentra documentado que el gobierno haya metido las manos en el proceso y girado instrucciones para una elección de estado. ¿Será?

 

¿A qué le apuesta Morena?

Un sector de los militantes de Morena en Puebla tienen claro que, pese a la orden presidencial de amarrar al tigre poblano y dar prioridad a las instituciones, es necesario un caos que fundamente un escenario de incertidumbre y zozobra. Bajo el lema de a río revuelto, ganancia de pescadores, estos neomorenistas, entre quienes se encontraría José Juan Espinosa, apuestan por hacer crecer sus figuras públicas en este periodo de transición para intentar posicionarse con más fuerza una vez que tomen el cargo. ¿Será?

 

La jugada de Martha Erika

Mientras en la casa de enfrente se desgañitan y mueren de rabia por la derrota, Martha Erika Alonso Hidalgo optó por la mejor estrategia: asumir su papel de gobernadora electa e iniciar cuanto acercamiento sea necesario con los diferentes sectores y adversarios de la contienda con miras a la nueva administración. También, ha dejado en manos de su equipo jurídico la defensa de su triunfo sin que eso signifique que no esté al tanto de cada uno de los argumentos presentados en su contra. En los hechos, Martha Erika se comporta como la mandataria electa que es. ¿Será?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *