Abelardo Cuéllar Delgado y José Juan Espinosa alzaron la mano para encabezar la sucesión, que iniciaría el 19 de agosto.
Por: Mario Galeana
El 1 de julio convirtió al partido Morena en la fuerza política más importante del estado. Con la mayoría en el Congreso local, más de 40 alcaldías, 14 de 15 diputaciones federales y dos senadores, la fuerza obradorista rompió con décadas de bipartidismo.
El encargado de conducir al partido desde 2015 a la fecha, el presidente estatal Gabriel Biestro Medinilla, dejará su papel para asumir la diputación plurinominal local que ocupará en la siguiente Legislatura local.
Dos personajes que no podrían ser más distintos uno del otro han levantado la mano para encabezar la sucesión: Abelardo Cuéllar Delgado, abogado laboralista con alto arrastre entre las bases del partido; y José Juan Espinosa Torres, el polémico diputado local electo que se ha alzado como uno de los líderes regionales de Morena en la región de Cholula.
A la rebatiña por la dirección estatal de la fuerza política de más peso en el estado no podría descartarse a los políticos que ingresaron en el proceso electoral de este año, como el ex priista Alejandro Armenta y el ex perredista Miguel Barbosa Huerta, quien, en caso de perder la impugnación de los comicios, posiblemente tratará de afianzar su control en el partido: una de las mejores habilidades de quien tuvo el poder total del PRD durante más de dos décadas.

PROCESO DE RENOVACIÓN
El Congreso Nacional de Morena sesionará el 19 de agosto, para definir una reforma estatutaria que acuerde la renovación de las dirigencias locales. Si no hay un acuerdo, o se opta por una prórroga, Biestro Medinilla podría permanecer en el cargo por lo menos un año más. Los estatutos del partido no prohíben que un dirigente estatal ostente otro cargo público.
Si se acuerda la renovación del Comité Ejecutivo Estatal (CEE), el partido debe realizar 15 asambleas distritales entre la militancia. Cada asamblea elegirá a cinco hombres y cinco mujeres que serán nombrados integrantes del Consejo Estatal, el órgano rector de Morena.
Este consejo de 150 integrantes someterá a votación al presidente de la dirigencia estatal y de las once secretarías que conforman el CEE.
En tanto no se elija a un nuevo presidente, el líder interino del partido será Edgar Garmendia de los Santos, actual secretario General: un hombre que hasta ahora ha mantenido un papel más bien acotado ante la influencia de otros líderes partidistas.
ABELARDO CUÉLLAR Y EL ACECHO DE LOS ADVENEDIZOS
El abogado laboralista Abelardo Cuellar Delgado fue el segundo aspirante a candidato al gobierno del estado más votado por el Consejo Estatal de Morena. La encuesta aplicada por la dirección nacional lo dejó fuera de la contienda y posicionó a Barbosa Huerta, pero, incluso así, no se opone a la posible intención del ex candidato de dirigir el partido.
“Barbosa es candidato; para nosotros, candidato electo. El procedimiento de nulidad tendrá que resolverse hasta octubre y él en estos momentos está desarrollando un trabajo político de información en todo el estado. Ese es su compromiso. Una vez que se publique la convocatoria y él llegue a expresar públicamente su intención, será la militancia de Morena quien elija. Uno propone y la base dispone”, declaró en entrevista con 24 Horas Puebla.
Aún cuando reconoce su intención de liderar al partido, donde ya convergen ex marinistas y ex perredistas, Cuéllar Delgado no se opone a la política de puertas abiertas que Andrés Manuel López Obrador desplegó al principio del proceso electoral pasado.
“La militancia del partido demostró en este proceso que el camino señalado hace años fue el correcto. La gente confía en este proyecto, que es abierto, plural y democrático. Si los principios de Morena no se contraponen con su pasado y actuar diario, bienvenidos los que quieran participar”, abundó.

JJ TAMBIÉN SE APUNTA
En tanto, el diputado local electo por el distrito 20 de Puebla, José Juan Espinosa Torres, manifestó interés por participar en la renovación de la dirigencia, una vez que se publique la convocatoria del proceso.
“Sí hay interés. Pero lo prudente es esperar a que exista una convocatoria. No me anoto ni me borro. Cuando los tiempos legales fijen esa posibilidad, por supuesto que valoraría la posibilidad de participar”, dijo Espinosa Torres.

