El organismo señaló que los centros de reinserción tampoco procuran una adecuada vinculación de los internos con la sociedad.
Por: Guadalupe Juárez
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación a los centros penitenciarios de la entidad por la inexistencia o deficiencia en condiciones materiales e higiene en las instalaciones para visitas familiares e íntimas de los reclusos, así como por una inadecuada vinculación de los internos con la sociedad.
De acuerdo con el organismo, en los centros de Reinserción Social de Tehuacán, Ciudad Serdán, San Pedro Cholula y San Miguel, de la capital poblana, las áreas destinadas a mujeres para visitas familiares e íntimas carecen de servicios e instalaciones adecuadas, como locutorios o patios, lo cual las pone en condiciones de desigualdad.
En la misma situación se encuentran los Ceresos distritales de Huejotzingo, Zacatlán, Acatlán de Osorio, Xicotepec de Juárez, Tecamachalco, Tetela de Ocampo y Chignahuapan.
En cuanto a una inadecuada vinculación de las personas privadas de la libertad con la sociedad —relacionada con los permisos otorgados para visitas familiares y conyugales— la CNDH señaló que los centros penitenciarios de Teziutlán, Huejotzingo, Tepeaca, Tecamachalco y Tetela de Ocampo son los que más presentan esta problemática.
Lo anterior, ya que los requisitos que deben cubrirse para la autorización de la visita familiar o íntima son excesivos o difíciles de cumplir para los internos.
Otro de los señalamientos es la falta o insuficiencia de teléfonos fijos autorizados para comunicarse. Esto provoca que un recluso haga llamadas cada 10 días y por 10 minutos, lo que limita su contacto con el exterior.
El organismo considera que el contacto con personas que no se encuentran recluidas en el penal es un elemento básico de trato humano y que ayuda a la reinserción social de un individuo privado de su libertad, el objetivo principal —dice— después de haber cumplido con su condena.
Por lo anterior, la CNDH exigió a las autoridades encargadas de los sistemas penitenciarios que en la ejecución de penas respeten los estándares mínimos de derechos humanos reconocidos en normas nacionales e internacionales.
“La vinculación con el exterior constituye una necesidad fundamental y favorece la reinserción social del individuo, lo que implica adoptar mecanismos para fortalecer el contacto social y la visita familiar”, sentencia.
La recomendación también la emitieron para los penales de otros estados como Baja California, Baja California Sur, Campeche, Colima, Chiapas, Chihuahua, Ciudad de México, Yucatán, Zacatecas, Sinaloa, Durango y Estado de México, entre otros.
