Transeúntes y comerciantes del centro histórico expresaron su aprobación para que las vialidades sean sólo de uso peatonal
Por: Osvaldo Valencia
Tanto comentarios positivos como la preferencia para transformar las calles en espacios peatonales obtuvo el programa Ándale, del Ayuntamiento de Puebla, en su primer fin de semana de funcionamiento.
Transeúntes y comerciantes del Centro Histórico, quienes el fin de semana tuvieron banquetas ampliadas, expresaron su aprobación para que las vialidades sean sólo de uso peatonal.
Mientras que los automovilistas sólo manifestaron su inconformidad a través de las redes sociales, por el congestionamiento vial que se generaba en las entradas a los estacionamientos del Centro Histórico.
Lento, el uso del carril peatonal
Desde las primeras horas de la mañana del sábado inició el programa Ándale, que dividió las calles 16 de septiembre y 6 Norte, además de las avenidas Reforma y Juan de Palafox y Mendoza, en dos carriles de diferente uso: uno para automóviles y otro para peatones.
En estas vialidades, el flujo de los peatones, de acuerdo con algunos comerciantes de la zona consultados, fue bajo por la mañana y apenas moderado por la tarde.
“Es normal que no haya mucha gente por estas calles, porque uno se acostumbra a verlas llenas de carros, además de que no hay la confianza de que se respete eso de la banqueta de peatones; igual y después cambia”, comentó Raúl Arévalo, dueño de una tienda de dulces típicos de la 16 de Septiembre.

“En general, estoy de acuerdo en el proyecto de la peatonalización aunque creo que faltó información a la gente, a los automovilistas; aquí la gente casi no (lo) está utilizando; de la 5 para allá, de la 7 (Poniente) para allá no se ve que la gente esté utilizando esta ampliación de la banqueta”, agregó Isaías Aguilar, visitante del Centro Histórico.

En su vuelta por el centro de la ciudad, Isaías reportó embotellamientos en las entradas de los estacionamientos, en donde se llegan a tardar hasta 10 minutos para entrar y dejar su vehículo, dijo.
Otros comerciantes como Alejandro Santibáñez, dueño de una tienda de artesanías mexicanas en la Juan de Palafox y Mendoza, ven en Ándale una posibilidad de limpiar las calles del centro de la ciudad de la contaminación que genera el tránsito diario de vehículos.
Él es uno de los que apostó por dar toda la calle para el libre tránsito de las personas: “Preferiría que fuera completamente peatonal, porque así no circularían vehículos y la gente transitaría libremente; (...) de por sí, las calles de (la capital de) Puebla son muy angostas y luego se bajan al arroyo de autos y es más peligroso”, señaló.

