La entidad se ubicó en segundo lugar a nivel nacional con 41 casos en seis meses; el año pasado, en el mismo lapso, solo hubo 24
Por: Guadalupe Juárez
Las tomas clandestinas de gas LP incrementaron en la entidad poblana 70.83% durante el primer semestre del año en curso con respecto al mismo periodo de 2017.
Por lo que Puebla ocupa el segundo lugar a nivel nacional por debajo del Estado de México, que encabeza el mayor número de casos, y tuvo un aumento en los robos de 422%.
De acuerdo con un reporte de Petróleos Mexicanos (Pemex) obtenido por el Instituto de Administración, Gestión, Vinculación Municipal (Igavim), en Puebla se registraron 41 tomas clandestinas de enero a junio de 2018, cuando un año antes –en el mismo periodo– hubo 24.
Con estos datos se determinó que en la entidad, durante los primeros seis meses del presente año, sustraen de los ductos de Pemex el gas licuado cada cuatro días con nueve horas.
Otras demarcaciones con este delito son Querétaro donde, al contrario de Puebla y el Estado de México, disminuyó el número de casos al pasar de 22 a 12 de un semestre a otro, situación similar sucedió en Tlaxcala, que pasó de detectar dos tomas en los primeros seis meses del año pasado a una.
En Guanajuato –que ocupa el segundo lugar a nivel nacional en robo de huachicol– el problema no es tan grave en el gas LP, pues el semestre del año pasado detectó cinco casos y en el mismo periodo del año en curso disminuyeron a cuatro.
En Nuevo León no hubo ningún caso en 2017, en los primeros seis meses del presente año contabilizó nueve.
Hidalgo presentó un incremento de 300%, ya que de enero a junio de 2017 sólo detectaron una toma clandestina y para el mismo periodo de 2018 cuantificó cuatro.
En tanto, Veracruz –donde hay reportes de la presencia del crimen organizado dedicado al robo de combustible– en el primer semestre de 2017 se contabilizaron tres casos, en el actual sólo uno, lo que significa un decremento de 67%.
De acuerdo con las autoridades estatales, el robo de gas licuado es consecuencia de la lucha frontal contra el robo de hidrocarburo. Sin embargo, su extracción es más peligrosa por lo que ya alertaron de los daños que pueden ocasionarles a quien perfore los ductos o compre, vende y lo traslade.
Según testimonios, el gas robado es comercializado en cilindros de 20 kilogramos en hasta 250 pesos, entre 100 y 120 pesos menos que el precio que maneja una gasera legal.

