Los Guisantes de Mendel
Por: Víctor Florencio Ramírez Cabrera / @vicfc7

El nuevo modelo eléctrico mexicano significó en el fondo abrir a la competencia la parte del sector que no es un monopolio natural. La transmisión y distribución de electricidad lo son, por lo cual estos dos subsectores deben estar operados por un ente único, dependiente del Estado. La comercialización y generación de energía están ya formalmente en competencia, aunque el suministro básico apenas haya iniciado con la emisión de tres permisos distintos a los de CFE.

El año pasado, CFE interpuso un amparo en contra de Generación Distribuida que terminó por desistir hace unas semanas. El amparo es natural, producto de la resistencia que muchas empresas de energía suelen tener ante la generación distribuida, pues consideran que cada central distribuida (techo solar) es un cliente menos. Error ahí y que abordare adelante.

Por otro lado, el presidente electo planea desazolvar y recuperar la capacidad de generación que tienen las hidroeléctricas de la Comisión Federal de Electricidad. Esto recuperaría un potencial que ha estado descuidado, pero ya construido y amortizado; se trata de generación de muy bajo costo y cuyo impacto ambiental mayor ya fue asimilado mientras que el impacto de su operación es menor. Dentro de la matriz energética la hidroeléctrica como medio de almacenamiento de energía permite compensar la
intermitencia normal de las energías eólica y solar, que hacen el mix más atractivo en los mercados eléctricos modernos, que aún no tienen opciones factibles de almacenamiento distinto.

Los siguientes pasos serán meter estas hidroeléctricas a competir en las subastas de energía eléctrica de largo plazo. Tanto Fenix como CFE ya lo hicieron en la segunda subasta, con éxito.

Tanto el rescate de las hidroeléctricas como la apertura al mercado y las subastas están dando entrada a proyectos de generación de energía con costos muy bajos. Podemos decir que la generación de energía se seguirá resolviendo conforme avance la implementación de las subastas.

Sin embargo, las redes generales de transmisión actualmente no tienen la capacidad para conducir la energía proveniente de los sitios con potencial de renovables hacia los de consumo.
Se han licitado dos lineas de transmisión de corriente directa, importantes pues las renovables se colocan como el origen primario de energía más exitoso, por arriba de los pronósticos de la propia Secretaría de Energía. Tal vez el desarrollo de las redes de transmisión se vea también resuelto con la planeación de Mercado, pero viene entonces un cuello de botella: las redes generales de distribución.

Estas son operadas por un monopolio natural. Las políticas de eficiencia energética (a las que México le ha dado gran impulso y ha valido reconocimiento mundial) han logrado que ahora una casa completa consuma lo que un refrigerador sólo consumía hace 30 años. En pocas palabras, la eficiencia en el consumo energético ha hecho que no sea necesario robustecer las redes.

Sin embargo, en el mediano plazo hay tres factores que cambiarán la ecuación:

1. La popularización de los autos eléctricos y su consecuencia: el incremento en el consumo eléctrico.

2. La tendencia de la Generación Distribuida que crece muy por encima de lo esperado por el gobierno. Creció a partir de la
caída drástica del costo de los paneles, que vieron caer su precio 70 % en tan sólo siete años.

3. Hay otra tecnología que está sufriendo una caída similar en el precio: el almacenamiento de energía. Esto hará cada vez más rentable la generación y almacenamiento in situ, que se volverá inyección a la red cada vez con mayor fuerza.

Así, cambiará radicalmente el modelo eléctrico, generando flujos de energía en distintos sentidos, lo que requiere una red robusta, inteligente, capaz de administrar esos flujos de forma eficiente y sin sobresaltos que se traduzcan en inestabilidades de la propia red.

Y la complejidad de esa red aumentará conforme aumente la generación distribuida, pero su administración generará también gasto, desarrollo tecnológico, con sus necesarios costos de operación, lo que le hará un buen nicho de inversión. Cada techo no es un cliente menos, sino un participante más de la red, que tiene también un costo de operación y debe ser considerado en pagos.

Si usted representara al Estado estado y le preocupa la seguridad en el servicio a largo plazo ¿le apostaría a las redes como medida de seguridad y disponibilidad energética de mediano plazo?

Yo también.

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