Científicos ingleses recrearon digitalmente a la criatura utilizando con tomografía físico-óptica tomando imágenes del fósil a una fracción de milímetro de distancia, para después “unir” las imágenes hasta formar un “fósil virtual”

                         

Por Redacción

Fotos: Especial

Utilizando tecnología digital, investigadores de las universidades de Oxford, Yale, Leicester y Manchester, así como el Imperial College de Londres, lograron reconstruir tridimensionalmente el fósil de una nueva especie de lobopodios, un antiguo pariente de los gusanos.

Derek Siveter, profesor emérito de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Oxford y asociado en el Museo de Historia Natural de la misma institución universitaria, afirmó que los lobopodios son extremadamente raros en el registro fósil.

El hallazgo se realizó en rocas silúricas de 430 millones de años en Herefordshire, Reino Unido. Esta especie identificada, precisaron los expertos, son criaturas parecidas a “gusanos con patas” y son un pariente ancestral marino de los gusanos de terciopelo, depredadores que viven en la vegetación.

Este nuevo lobopodio, que llamaron Thanahita distos, fue descubierto durante el trabajo de campo en una zona de rocas en Herefordshire. Es el primer lobopodio que se describe formalmente a partir de rocas en todo el mundo; representa uno de sólo ocho especímenes fósiles lobopodios conservados tridimensionalmente.

En un comunicado, la Universidad de Oxford informó que los científicos lograron, después del hallazgo, reconstruir digitalmente a la criatura utilizando una técnica llamada tomografía físico-óptica. Eso implica tomar imágenes del fósil a una fracción de milímetro de distancia, luego “unir” las imágenes para formar un “fósil virtual” que se puede investigar en la pantalla.

 

Investigación y resultados

Los especialistas coordinados por Deker Siveter desarrollan esta línea de investigación desde la década de los años 90. El depósito sedimentario en el que se descubrió, se conoce desde entonces como Herefordshire Lagerstätte; el término “lagerstätte” indica que contiene restos fosilizados excepcionalmente conservados de animales de cuerpo blando.

Los fósiles fueron depositados hace 430 millones de años dentro de una cuenca marina que se extendía a lo largo de lo que hoy es el centro de Inglaterra hacia Gales, y se conservan en nódulos en una suave ceniza volcánica de color crema mezclada con sedimentos marinos.

El profesor Siveter dijo que la especie Thanahita distos y otros animales que se fosilizaron, probablemente vivieron de 100 a 200 metros de profundidad, por debajo de la profundidad a la que penetra la luz.

La investigación ha contribuido a la comprensión de la paleobiología y la historia temprana de este importante grupo de invertebrados.

El trabajo fue financiado por el Natural Environment Research Council (NERC) y Leverhulme Trust; sus resultados se publicaron en la revista de la Royal Society Open Science.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *