Nuevo fracaso de Miguel Barbosa
Luis Miguel Barbosa Huerta demostró el auténtico músculo político que tiene: débil y flaco. Obligado políticamente a desplegar un ejército de militantes, este domingo el neomorenista apenas pudo concentrar entre cuatro y cinco mil personas en una marcha que no tuvo nada de ciudadana y sí mucho de acarreo y movilización. Por lo que se sabe, la dirigencia nacional de Morena esperaba una multitudinaria concentración que les permitiera tener de primera mano la justificación para argumentar que existe un auténtico movimiento social en Puebla que respalda al candidato perdededor a la gubernatura y aborrece al morenogalismo, junto con la gobernadora electa, Martha Erika Alonso Hidalgo. Nada de eso. Lo que se vio fue la misma operación de siempre: acarreados, acarreados y más acarreados. Los ciudadanos comunes y corrientes estuvieron dedicados a cosas que realmente les importan. En Puebla, aunque lo desea con toda su alma más de un morenista, el tigre no se escapó ni anda enojado. La ausencia de millares de asistentes también dejó en claro la falta de apoyo de los liderazgos. ¿Quién dejó solo a Barbosa? Eso se sabrá muy pronto públicamente, pero al interior del equipo barbosista ya lo tienen bastante claro: no hay unidad y Miguel Barbosa no representa el liderazgo moral que pretende asumir en Morena. ¿Será?
Engaños morenistas
La dirigente nacional de Morena, Citali Ibáñez Camacho, alias Yeidckol Polevnsky, se aventó la puntada de asegurar que el equipo barbosista cuenta con todos los elementos para que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación eche abajo la elección debido a la corrupción del ex gobernador Rafael Moreno Valle y de la mandataria electa Martha Erika Alonso. Esa, dijo, es una fuerte causal para echar abajo los comicios. Al escucharla, quienes escribimos esta columna no supimos si reírnos o llorar ante tal burrada que no tiene ninguna relación con el conflicto poselectoral poblano. ¿Será?
Reconocimiento obligado
La gobernadora electa Martha Erika Alonso Hidalgo recibió un amplio reconocimiento de la dirigencia y el Consejo Nacional del PAN en un encuentro realizado este fin de semana. Los panistas, incluyendo a su actual presidente nacional, Damián Zepeda Vidales, festejaron que la poblana sea la primer mandataria del blanquiazul a nivel nacional, lo cual fue traducido como apoyo de los liderazgos y la estructura del partido hacia la Ejecutiva estatal electa en esta etapa poselectoral, en la que Morena impulsó una impugnación para echar abajo la elección del 1 de julio en Puebla. ¿Será?
