Objetivo: deslegitimar
El integrante del bronx morenista, el inefable José Juan Espinosa Torres comenzó una andanada para intentar echar abajo la reforma constitucional local para que el Ejecutivo rinda protesta ante el Tribunal Superior de Justicia. Aunque anunció una controversia constitucional, en los hechos lo que pretende es deslegitimar por todas las vías que sean posibles la unción de Martha Erika Alonso Hidalgo como gobernadora. Sabedor que un mandatario cuestionado es un Ejecutivo débil, intentará este objetivo a como dé lugar. Lo que se olvida es que del otro lado no están mancos ni dispuestos a caer en el hoyo. ¿Será?
Multa para todos
Gabriel Biestro Medinilla, dirigente estatal de Morena y nuevo palero de Luis Miguel Barbosa Huerta, salió a la defensa del candidato perdedor al asegurar que la falta de comprobación de 10 millones de pesos en campaña no corresponde al ex abanderado sino a varios candidatos a todos los cargos de elección popular. El líder morenista ya anunció que interpusieron una impugnación ante la elevada multa que les impuso el Instituto Nacional Electoral por las inconsistencias detectadas, para ver si puede revertir la situación. ¿Será?
Contra el acoso sexual
El ayuntamiento de Puebla, encabezado por Luis Banck Serrato, dio un importante paso para el combate al acoso callejero que sufren miles de mujeres en la capital poblana en prácticamente todos los espacios públicos de la ciudad. La medida pretende inhibir esta detestable práctica, pero también sancionar duramente a los responsables y generar una sinergia de respeto hacia las féminas. El acuerdo aprobado es totalmente plausible y necesario en una ciudad tan compleja como la capital poblana, pero también deberá cuidarse que estas nueva reglas no se conviertan sólo en una medida punitiva contra los hombres. ¿Será?
Vigilancia a taxis vía APP
El gobierno del estado, a través de la Secretaría de Infraestructura, Transporte y Movilidad, tomó la decisión de implementar una medida adicional de control para el servicio público de alquiler. Prácticamente, los taxistas –que en una primera etapa deberán ser por lo menos mil y llegará hasta más de cinco mil– contarán con los controles que les han sido impuestos a otros servicios como Uber y Cabify que operan a través de una aplicación. Esta medida pretende que los usuarios se encuentren totalmente protegidos durante los trayectos y se acabe de la impunidad de los vehículos negro-amarillo. ¿Será?
