Entre el mar de gente se observan personas con cartulinas, mientras los transeúntes los observan pasar sin atinar de qué se trata
Por: Guadalupe Juárez
La “marcha ciudadana” contra el presunto fraude electoral en Puebla es todo menos ciudadana.
A la señora que vende memelas, o al comerciante de jugos sobre la avenida 11 Sur, o hasta a los conductores que contrataron para movilizar a las personas, poco les importa quién es Miguel Barbosa. Tampoco distinguen qué es lo que pelea con pancartas y las miles de personas que caminan detrás de él.
Al menos eso dicen cuando ven pasar a un grupo de personas, quienes se distinguen por lanzar consignas partidistas recicladas del pasado proceso electoral.

“Yo no sé quién sea el candidato, sólo sé que de Morena y que se llama Miguel, pero no ganó y ahí sigue”, le dice una comerciante a uno de sus clientes, quien le preguntó si ella votó por el senador con licencia.
El paso de Barbosa, desde los pocos comercios abiertos en este domingo, es imperceptible entre el mar de personas que lo rodean. Una mujer que lo busca entre ese enjambre de cámaras y seguridad, apenas logra distinguirlo por la silla de ruedas.
“Ni se ve el señor, esto está muy mal organizado. Ya no conocí a Barbosa, no nos dejan acercarnos. Sólo escucho que hablan de Moreno Valle, pero… ¿Y el señor?”, se cuestiona una de las locatarias de un pequeño restaurante ubicado en la calle 5 Poniente, donde avanza el contingente rumbo al Congreso del estado.

Son ellos, los ciudadanos, quienes no siguieron a los manifestantes en su recorrido en el Centro Histórico.
En su lugar, iban políticos que ya habían militado en otros partidos o personajes con vínculos con el partido lopezobradorista, entre ellos Ricardo Villa Escalera, o las “bases de Morena”, como se distingue un grupo de simpatizantes al final de la fila de participantes de la marcha.
La protesta la encabezan los líderes de los partidos locales y sus familiares, como el presidente estatal del Partido Encuentro Social, Raúl Barranco Tenorio y Gabriel Biestro Medinilla.
El primero reconoce que las personas que asisten son parte de los comités municipales de los diferentes institutos políticos.
De hecho, los niños que siguen a sus papás por las calles de Puebla con panfletos con el rostro de Barbosa y de Andrés Manuel López Obrador son hijos de la mayoría de operadores de la coalición Juntos Haremos Historia.
“Sí, vinimos a marchar contra el fraude, a apoyar a Barbosa, nos lo pidieron los partidos y aquí estamos”, asegura uno de los asistentes que pide la gracia del anonimato.
Y la “marcha ciudadana” tiene colores y es todo, menos ciudadana.

