Por: Guadalupe Juárez
Seis de cada 10 habitantes de la entidad poblana consideran que la inseguridad incrementará en los próximos meses, mientras que tres de cada 10 cree que las condiciones actuales permanecerán, sólo uno de cada de 10 piensa que mejorarán.
De acuerdo con la Envipe 2018 elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, los cinco delitos que más se cometen en la ciudad de Puebla son el robo o asalto en calle o transporte público, la extorsión, el fraude, el robo total o parcial de vehículo y el robo a casa habitación.
En este sentido, ocho de cada 10 pobladores dijeron sentirse inseguros y seis de cada 10 habitantes ni siquiera en la colonia en la que viven se sienten seguros ante la delincuencia.
Según la Encuesta Nacional de Victimización y percepción sobre seguridad pública (Envipe) 2018, el 90% de los entrevistados dijeron que el lugar más inseguro ha sido el cajero automático, 82% aseguraron que el banco, el 78% que el transporte público y 77% la carretera.
En contraste, los espacios más seguros en donde creen estar a salvo de ser víctimas de la delincuencia son su casa, la escuela, el trabajo, su automóvil, el centro de comercial y el parque o centro recreativo.
El año pasado se registraron 1 millón 342 mil 340 víctimas de algún delito en la entidad, entre medidas de protección, la pérdida a consecuencia de los ilícitos e incluso por los daños de salud se estima una pérdida de 9 mil 593 millones 703 mil 980 pesos.
La mayoría de las víctimas son mujeres. 685 mil 467 personas de este género dijeron haber sido víctimas de un delito contra 656 mil 873 hombres.
Por la inseguridad, los habitantes de la entidad les niegan a sus hijos menores de edad salir, han dejado de usar joyas, llevar dinero en efectivo, salir de noche, llevar tarjeta de crédito o débito.
De igual forma dejaron de tomar taxi, ir al estadio, salir a caminar, visitar parientes o amigos, salir a comer, ir al cine o al teatro, viajar a otro estado o municipio, así como usar transporte público, inclusive ir a la escuela.
El 83.3% de los encuestados aseguraron que se perciben como posibles víctimas de al menos un delito, sobre todo de un robo o asalto en el transporte público o de lesiones por agresión física, extorsión o secuestro.
Otros de los problemas que más les preocupan aparte de los robos, es la falta de alumbrado, baches y fugas de agua, la falta del servicio, delincuencia cerca de las escuelas y pandillerismo violento.
