La Entrega

Por: Adrián Ruíz  / [email protected]

 

Los políticos acreedores de varios apodos por la desmedida ambición de poder adquieren la enfermedad sin cura. El triunfo de Morena en las recientes elecciones desató a incontables enfermos, para desgracia de los gobernados.

El estado, uno de los pocos donde perdió Morena y por la cercanía con la capital del país, es la manzana de la discordia. Los morenistas presionan para la repetición de los comicios.

Los grupos interesados quieren gobernar Puebla, pero sin Luis Miguel Barbosa Huerta. En los altos mandos de Morena se deshoja la margarita para asumir la decisión.

Un par de factores se analizan:

  1. Tener los elementos y sustentos legales para presionar al TEPJF. Al parecer, las supuestas pruebas que tienen son insuficientes para la revocación del triunfo de Marta Erika Alonso Hidalgo.
  2. El costo político que representaría para el inicio de la administración del futuro presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ya que comenzar con un escándalo de tal magnitud será contraproducente para quien pregonó en campaña que se respetaría la voluntad del pueblo.

Los dos puntos son de suma importancia por lo que la decisión a punto de ser tomada será crucial para el gobierno de AMLO. En caso de repetir la elección, caerá en la contradicción de “si ganamos lo hicimos dentro de lo que establece la ley. Si perdimos hubo fraude electoral”.

Tan importante para los morenistas resulta Puebla, que dos personas con influencia directa en AMLO piden la repetición de la elección. Una con un pasado en el estado, y actualmente su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller. Y César Yáñez, quien quiere cobrar una vieja afrenta sucedida el 25 de octubre de 2016 al ex gobernador Rafael Moreno Valle.

César Yáñez, quien fungía como vocero oficial de AMLO en 2016, cuando su esposa Dulce María Silva Hernández fue vinculada con los defraudadores Tiro Moranchel y acusada de posesión de dinero de procedencia ilícita y recluida en el penal de San Pedro Cholula –gobernado en tonces por un morenista José Juan Espinosa Torres–.

La moneda sigue en el aire.

 

Reporte del Informante

Búnker huachicolero. La caída del Comandante 30 y parte de la banda delictiva de Los Cuijes el 26 de agosto obligó a los mandos delictivos que quedaron al frente en Santa María Xonacatepec a construir su búnker.

Una semana bastó para que la delincuencia organizada, sin licencia ni permiso de la autoridad correspondiente, edificara su fortaleza en el mismo lugar donde fueron abatidos los delincuentes dedicados al robo de combustible, secuestro y extorsión.

La actividad delictiva en Xonacatepec sigue sin contratiempo. Sobre todo, a partir de las 21 horas, horario en el que se vende el combustible robado de los ductos de pemex.

En menos de 10 días levantaron un muro de seis metros de altura en un área de 50 metros de largo por 20 de ancho. Los trabajos de albañilería se hicieron las 24 horas del día.

Las casas ubicadas entre las calles Cristóbal Colón, Ocotal y privada Rosas quedaron protegidas con la construcción y sin riesgo estos criminales siguen delinquiendo.

 

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