Las Serpientes
Por: Ricardo Morales Sánchez / @riva_leo
El morenovallismo asegura que lejos de perjudicarles las declaraciones que Andrés Manuel López Obrador hizo el pasado jueves, sólo le darán más certidumbre al triunfo de Martha Erika Alonso.
Si algo es cierto hoy en Puebla es que nadie, absolutamente nadie, sabe qué es lo que va a pasar en la elección a gobernador del estado, por lo cual la incertidumbre continúa.
Y es que mientras el morenovallismo festejaba el hecho de que el Tribunal Federal haya decidido ir al recuento voto por voto, traduciendo el tema como el hecho de que el recuento será el síntoma inequívoco de que la ventaja obtenida no sólo se consolidará, sino que se ampliará.
Del otro lado, las declaraciones del presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, entrometiéndose una vez más en temas que deberían de ser ajenos a su mandato, señaló que en la elección de Puebla hubo compra de votos y acciones que deben desterrarse para siempre del país, dejó amplías dudas sobre lo que va a pasar.
Y es que mientras del lado del morenovallismo las declaraciones de López Obrador dicen que son sólo un instrumento de propaganda para mantener tranquila a su base y no perder la confianza de sus huestes, del otro lado la intervención del tabasqueño se interpretó como un espaldarazo para que siga la lucha y a final de cuentas se logre la anulación de la elección.
Los morenovallistas alegan que López Obrador salió a declarar lo que declaró para mantener tranquilas a sus huestes poblanas, las cuales se habían desmoralizado luego de que el Tribunal decidió ir al recuento voto por voto, lo cual eminentemente favorece a la candidata panista Martha Erika Alonso.
Las virulentas declaraciones de López Obrador, según los morenovallistas, sólo tienen la intención de mostrar un presidente imparcial y hasta empático con Morena, ante un inminente recuento que lo único que hará será confirmar que el triunfo de Martha Erika fue más que contundente en las urnas.
Los morenovallistas señalan que el recuento voto por voto, el cual ciertamente es inédito y por lo mismo histórico, sólo terminará por legitimar el triunfo de Martha Erika, cuyo porcentaje de ventaja será superior a 4%.
A los morenovallistas no les falta razón, si Martha Erika Alonso logra saltar la aduana, paradójicamente será la gobernadora más legítima en la historia de México porque nunca se había ordenado un recuento voto por voto en la historia de una elección a ejecutivo estatal en el país.
El morenovallismo asegura que lejos de perjudicarles las declaraciones de López Obrador, del pasado jueves, sólo le darán más certidumbre al triunfo de Martha Erika porque utilizan la misma estrategia que El Peje reclamó para sí en 2006 y que el Tribunal se negó a llevar a cabo, lo cual, de ser cierto, será genial.
Aquí cabe hacer un paréntesis en esta columna para señalar que una buena parte de los siete ministros de la Tremenda Corte (Tribunal Federal Electoral) eran secretarios de acuerdos en 2006, cuando a López Obrador le fue negado su derecho de ir al recuento voto por voto en la elección presidencial.
El morenovallismo argumenta que el Tribunal Federal, al aprobar el recuento voto por voto, dio por desechada la queja de Morena y su candidato, Luis Miguel Barbosa, de que no había certidumbre, luego de que se rompió la cadena de seguridad de la paquetería electoral utilizada el domingo 1 de julio, lo cual confirmará el triunfo legítimo de Alonso Hidalgo.
Del otro lado, del de Morena, las declaraciones del presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, fueron consideradas como una señal de guerra en contra del morenovallismo, de tal forma que creen que la elección será anulada por no existir certidumbre sobre la emisión libre del voto de los poblanos.
Basan su tesis en lo dicho por el propio Presidente electo de México, quien aseguró que hubo compra de votos en Puebla y que hubo desvío de recursos estatales para apoyar la campaña de la candidata de por Puebla al Frente.
López Obrador dijo textualmente: “Las elecciones deben ser limpias y libres, no debe apoyarse a ningún familiar, no debe haber nepotismo, entonces es un paso adelante el que se dé el recuento de los votos, pero hay que ver cómo fue que llegaron esos votos, si fueron votos libres o fueron votos comprados con mucho dinero que se utilizó en las elecciones de Puebla, es muy raro, rarísimo que ganen los presidentes municipales, los diputados locales, los federales, los senadores, que gana el presidente de la República, pero no gana el gobernador”.
Las palabras de López Obrador fueron oxígeno, pero para sus alicaídas huestes poblanas, las cuales ciertamente recobraron el ánimo, aunque para muchos esto también como dice el morenovallismo, tal vez pudiera obedecer sólo al ímpetu de no quedar mal con sus leales.
Yo por lo tanto, reitero, que la moneda sigue en el aire, ya que lo que decida el Tribunal no obedecerá a razones jurídicas, sino políticas.
