Mesa Cuadrada
Por: Gabriel Reyes Cardoso / @GabrielReyesCa3

Lo conocí allí mismo en Los Pinos, donde, sin azares de la vida, se gestó su verdadera trascendencia en la vida política nacional.

Es difícil pensar que la vida de Porfirio Muñoz Ledo ha sido construida por azar aunque con frecuencia la línea es tan delgada entre el azar y la astucia que puede confundirse.  Pero la vida de un personaje importante en la construcción de la democracia de nuestro país no puede ser, no debe ser, remitida a hechos fortuitos. Al contrario, si a Don Porfirio le ha tocado empujar nuevas páginas en la historia nacional no ha sido ni por caprichos ni por soberbia. Don Porfirio piensa y actúa y a lo mejor su éxito está en ese fino olfato de la inconformidad personal, con la oportunidad colectiva.

Se habló de un PRI amarillo.  Se decidió aprovechar una aparente rebeldía que sólo buscaba reacomodos personales.  Se habló mucho de posibles cambios políticos en la vida real de esta nación.  Se dijo mucho. Lo cierto, es que el Presidente De la Madrid, decidió aprovechar el momento y redirigir las opciones de Muñoz Ledo hacia donde podría ser más útil a la nación,  detener esa bola de nieve que desde Sinaloa amenazaba con desplazar al PRI del mando nacional y desterrar su hegemonía.

Y Porfirio Muñoz Ledo y Cuauhtémoc Cárdenas lo hicieron tan bien que en el 88 la disputa fue real, pero muy agria y conmovedora. ¿Haber detenido a Maquío Clouthier costaba tan caro como para reconocer a Cuauhtémoc presidente, o exigía tal sacrifico como para validar a Carlos Salinas Presidente?. Como fuera, ahí estaba Porfirio, navegando contra la decisión para no construir la primera alternancia política en la Presidencia de la República.

Por primera vez en la historia reciente del país, existieron condiciones reales para que el Congreso de los diputados federales no se instalara y se legitimara un vació de poder que, costó y mucho al PRI, subsanar. Desde ahí estaba ya en ciernes la alternancia real en la Presidencia de la República a solo dos sexenios de distancia: el de Salinas y el  de Zedillo.

A Porfirio y a Cuauhtémoc les tocó una aventura, parecida por momentos a la que, el poder en turno asignó a Lombardo, los tres crearon oposición real, aunque por momentos efímera y a lo  mejor poco eficiente.  Así viajaron juntos, por última vez, en una transición desde el Frente Cardenista, pasando por el PARM, hasta el PRD que 4 sexenios después bien pudiera decirse que terminó siendo el PRI AMARILLO, causa, ahora, de su posible desaparición.

Porfirio y Cuauhtémoc tomaron rumbos distintos, pero siempre dentro de la vida nacional.

Volví a ver a Porfirio Muñoz Ledo, en la televisión, la noche misma del primer domingo de julio del 2000, cuando emocionado, Vicente Fox celebraba su indudable triunfo y llamó a Porfirio al balcón donde festejaba  y le levantó la mano.

¿Qué hizo Porfirio para merecer ese reconocimiento? Todavía hay mucho que indagar y medir. Pero ahí estaba, escribiendo historia en la primera alternancia real en la vida política nacional. Aunque la segunda, en oportunidad histórica.

18 años después Porfirio vuelve a escribir historia.  Una historia que pudiera ser calificada de inconformidad personal o de pasión por la venganza. No fue Presidente.  No lo será.  Vidas paralelas con otro gigante de la política mexicana: Don Jesús Reyes Heroles. Pensamiento y acción, aunque para mí es mejor gigante don Jesús.

La segunda alternancia política en el mando nacional ha escogido a Don Porfirio Muñoz Ledo, como aval del mayor símbolo político para iniciar vía MORENA, la CUARTA TRANSFORMACION NACIONAL,  la CUARTA REPUBLICA MEXICANA.

¿Por qué a Porfirio?  Porque sus ideas y estrategias han sido motor de la rebeldía política, más que ideológica en los últimos 30 años y porque ha tenido el tino del acierto en los resultados, en los movimientos que no en el cambio real, aunque esto último no sea su culpa.

Y ahí esta Muñoz Ledo, presidiendo el Congreso de la Unión, la más importante tribuna donde se debate el destino nacional….y dirigiendo los cambios que de la ilusión, pasaron a los proyectos y fueron realidad.  Y aunque no todo depende de él, espero que en esta Reconstrucción Nacional tenga, como padrino, buena mano.

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