Sin Derecho de Réplica
Por: Alberto Rueda / @AlbertoRuedaE
Daniel Arizmendi López, mejor conocido como El Mochaorejas, solía hablar con sus allegados sobre religión, moral y buenas costumbres. Conversaba sobre la Virgen de Guadalupe y antes de secuestrar y cercenar a sus víctimas, se encomendaba a ella.
Destacaba la importancia de ser buen ciudadano y buen cristiano.
Aún así, siempre se supo el grado de maldad que había en su esencia como ser humano.
Alphonse Gabriel Capone mejor conocido como Al Capone fue un famoso gánster estadounidense de los años 20´s y 30´s, el cual criticaba las fechorías que cometían otros capos, a quienes perseguía y aniquilaba.
Hay una característica en estos personajes: su mente perversa y su personalidad psicópata.
Generalmente estos personajes se caracterizan por su doble discurso.
Lo anterior viene a colación por la nota que fue publicada en El Financiero donde el reportero Erick Almanza revela cómo el hoy presidente de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, José Juan Espinosa, alias el JJ, cobró más de dos millones y medio de pesos provenientes del llamado “Cochinito Legislativo”, cuando éste fue diputado en la LVlll Legislatura.
Llama la atención que el personaje en mención, el 13 de septiembre (hace menos de dos semanas) acusó al ex presidente de la Junta de Gobierno de la LIX Legislatura, Carlos Martínez Amador de un desfalco que sería auditado.
Rasgándose las vestiduras ha insistido que la corrupción debía cortarse de raíz y que la clase política debe cambiar de visión. Que se debe castigar a quienes hayan actuado y actúen en el futuro con deshonestidad.
Que todos deberían hacer suyos los principios de no mentir, no robar y no traicionar y así un gran discurso contra las malas prácticas que hoy conocemos en la clase política.
El texto de la nota que publica el medio nacional refiere, entre otras que: “(...) más allá de las declaraciones, hay documentos, en poder de El Financiero, que dan muestra de que el presidente de la mesa directiva del Poder Legislativo local, recibió dinero en su anterior paso como diputado en la LVIII Legislatura, cuando aún pertenecía a Movimiento Ciudadano, lugar que dejó para buscar la presidencia municipal de San Pedro Cholula, impulsado por el propio exgobernador Rafael Moreno Valle”.
Su respuesta, un día después, no tiene desperdicio. Señala que sí recibió el recurso, que no se le llama cochinito legislativo y que lo ocupó en gestión, sin demostrarlo con documentos. Así es el grado de cinismo.
Por cierto, si un medio de comunicación local o nacional habla bien de él -como de su camarilla-, se trata entonces de un periodismo serio y objetivo; si se pone en evidencia sus fechorías, entonces señala con el dedo y amenaza, asegurando que se trata de una prensa al servicio del poder y bla, bla, bla.
Cuando personajes como JJ claman que los tiempos han cambiado, se refieren a que lo que antes hacían otros ahora tienen derecho a hacerlo ellos; cambiaron las manos, pero no la masa.
Espinosa Torres ha hecho de la incongruencia una forma de vida.
