De acuerdo con datos de Petróleos Mexicanos, el robo de combustible se trasladó al poniente del estado, donde el número de tomas clandestinas incrementó.
Por: Guadalupe Juárez
Tres municipios al poniente del estado, del denominado corredor huachicolero, se consolidaron como el nuevo triángulo rojo al concentrar 60% de las tomas clandestinas de toda la entidad.
El primero de ellos es San Martín Texmelucan, que superó todos los registros de años anteriores en perforaciones ilegales y concentró 828 casos durante 2018, lo que significó un incremento de 1000% con respecto a 2016, cuando era el séptimo lugar en el estado por robo de hidrocarburo.
Lo anterior se desprende de información de Petróleos Mexicanos (Pemex) recién actualizada en la plataforma Datos Abiertos.
Desde 2017, San Martín Texmelucan se posicionó en el primer lugar en tomas clandestinas que se detectaron en la entidad, con 303 casos.
El segundo es San Matías Tlalancaleca —situado a 20 minutos de San Martín Texmelucan— donde se registraron 261 casos, es decir, hubo un aumento de 248% en comparación con dos años atrás, cuando el problema se agudizó al grado que los pobladores crearon guardias ciudadanas para defenderse de los huachicoleros.
En 2016, San Matías Tlalancaleca registró 75 perforaciones ilegales en ductos de Pemex y ocupaba la sexta posición a nivel estatal; en 2017 era el cuarto con 106 perforaciones ilegales.
Sin embargo, el año pasado se ubicó como el segundo municipio con más robo de combustible en el estado.
El tercer lugar lo ocupa Santa Rita Tlahuapan, demarcación que pasó de 16 tomas clandestinas en 2016, a 174 durante 2018, un alza de 987%. Hace dos años, esta demarcación era el lugar 13 de 27 donde se detectó que operaban los ordeñadores.
San Salvador El Verde y Huejotzingo, que colindan con estas tres demarcaciones, también se encuentran dentro de los 10 municipios con más tomas clandestinas.
El primero registró 72 casos y es el séptimo lugar; el año pasado contabilizó 26 y era el sitio 16 de los 23 puntos donde se presentaba el robo.
Huejotzingo, en tanto, registró en 2018, 125 tomas clandestinas y un año antes contabilizó 49.
En ese polígono se sabe que operan dos grupos criminales: el de Óscar García, El Loco Téllez, y el de Arely Pérez, La Negra, quienes se disputan el control de la zona.
SE ACABA EL HUACHICOL EN EL TRIÁNGULO ROJO
En contraste, los municipios que eran considerados focos rojos en el robo de combustible y que se denominaron como triángulo rojo, las perforaciones a los ductos disminuyeron de forma considerable.
Tal es el caso de Tepeaca, que apenas registró 16 tomas clandestinas, cuando en 2016 encabezaba la lista de los municipios con más robo a Pemex con 352 casos.
Durante 2018 Acajete registró 13 perforaciones ilegales, pero dos años atrás se contabilizaron hasta 280, con lo cual ocupó el tercer lugar por robo de hidrocarburo.
Quecholac, que en 2016 era el cuarto lugar por el número de tomas clandestinas con 138, el año pasado llegó apenas a dos.
Amozoc, otro de los puntos más críticos por el robo de combustible, pasó de 41 casos en 2016 a 12 detectados el año pasado.
En Tecamachalco no se registró ningún caso durante 2018, cuando en 2016 se registraron 16.
En estas demarcaciones operaba Antonio Martínez Fuentes, El Toñín, quien fue señalado en 2017 como el capo huachicolero que controlaba el robo en la zona.
El Toñín rentaba las tomas clandestinas para que las bandas criminales locales cargaran combustible en pipas y pudieran comercializarlas.
SE AGUDIZA EL HUACHICOL EN LA CAPITAL POBLANA
En la capital del estado el robo de hidrocarburo se disparó hasta 288% el año pasado, pues en 2017 registró 35 casos, pero en 2018 concentró 136 y se posicionó como el cuarto lugar a nivel estatal.
Desde 2000 —cuando se detectó que había ordeña a los ductos de Pemex— hasta 2016, no había registro de la actividad de huachicoleros en la ciudad; sin embargo, a raíz de la lucha contra estos grupos por parte del gobierno estatal, las áreas de inteligencia detectaron la presencia de líderes de algunas bandas en las juntas auxiliares de Puebla.

