Crónicas marcianas – And the winner is

Crónicas marcianas
Por: Zeus Munive / @eljovenzeus 

¿Quién asesora a Alejandro Armenta Mier y a los feligreses de su homilía? Está previsto que para este 15 de marzo se dé a conocer al candidato a la gubernatura por el Movimiento Regeneración Nacional y si las cosas no cambian de última hora, el bueno sería Luis Miguel Barbosa Huerta.

Es casi un hecho.

Además, si los comicios extraordinarios fueran hoy, quien salga electo por Morena gobernará por cinco años y medio el estado.

Solo una acotación: en el clima y la política las cosas cambian abruptamente. No me estoy amarrando el dedito. Nadie es dueño de la bola mágica, pues ya vimos lo ocurrido el 24 de diciembre pasado cuando murió la pareja más poderosa de Puebla. La verdad es que nadie se esperaba tal acontecimiento que cambió en 180 grados toda la vida en la entidad.

Retomemos la idea original: la presidenta nacional de Morena Yeidckol Polevnsky, no se manda sola.

Ella no es la coordinadora de Barbosa en la entidad, como aseguran los armentistas. La lideresa nacional es la vocera del primer morenista en el país y si ella llamó sabandija y oportunista al senador con licencia no es un disparate o una maldita ocurrencia.

Si le dijo a Armenta –veladamente– que regresara por el camino que vino no es porque ella se le haya chispado o chispoteado, es porque cuenta con la bendición de quien gobierna este país.

¿Qué significa la cuarta transformación? La verdad es que es difícil definir, pero el sistema es el mismo, la maquinaria funciona igual sólo se trata de cambiar a los talleristas u operadores.

El sistema presidencialista está más fuerte que nunca.

Es decir, alguna vez hubo un primer priista, una vez hubo un primer panista, en esta ocasión: ¿por qué diablos no habrá un primer morenista?, aunque en sus actos públicos diga a los cuatro vientos “no primo hermano, no”.

Si ya saben quién fue capaz de imponer en la Suprema Corte de Justicia de la Nación como ministro a la esposa de uno de sus mejores amigos, sin la menor vergüenza, por qué no imponer al candidato a la gubernatura del estado de Puebla a quien cree que le robaron la elección en julio del año pasado.

No importa que nos engañe con la verdad, no importa que nos quiera vender espejos, la realidad es que México es el mismo, sólo cambian los operadores.

Barbosa supo convencer que fue la víctima de una elección amañada. Supo, además, generar la percepción de que no quería un cargo, que aguantaba vara sin puesto público y generar el equipo de la resistencia pese a que no le tocó la gubernatura.

También, el escenario le ayudó pues la percepción es que los magistrados del máximo tribunal electoral en el país fueron maiceados por el morenovallismo para darle el triunfo a Martha Erika Alonso.

Los astros se le acomodaron a Barbosa. Quizá el único problema fue Alejandro Armenta quien jugó a reventar la elección si es que no salía electo y desde el miércoles recibió el manotazo de su líder nacional: lo llamó sabandija.

Lo más seguro es que si no cambian las cosas (y escribo esto con el riesgo de equivocarme) Barbosa ya será el candidato a gobernador y Armenta regresaría al senado a lamerse las heridas.

Yeidckol le ganó, otra vez, la partida a Monreal.

¿Qué pasará con todos aquellos que se tiraron de un tercer piso como Juan Escutia por defender  a Armenta?

¿A poco el senador con licencia abogará por ellos?

¡Já!, ¡Pamplinas!

Ya lo dijimos: cambian los operadores, nunca la forma de hacer política.