¿Será?

Malos gobiernos, pésimos resultados

Los gobiernos municipales de Morena en la capital poblana y la zona conurbada han demostrado en los hechos que el paquete les quedó muy grande al momento que los ciudadanos los eligieron — producto de la ola lopezobradorista— para estar al frente de los ayuntamientos. Los indicadores oficiales no dejan lugar a dudas: el principal problema que afecta a esa zona es la inseguridad y los índices de criminalidad han ido a la alza. En otras palabras: los ediles de Puebla, San Pedro y San Andrés Cholula, Cuautlancingo, Amozoc, entre otros, han sido incapaces de combatir a la delincuencia y carecen de planes efectivos. Las consecuencias de tener ediles inexpertos representa un alto costo que los ciudadanos tenemos que pagar. ¿Será?

 

Marín y la impunidad

Lo revelado por Sara Irene Herrerías Guerra, subprocuradora de Derechos Humanos, Prevención del Delito y Servicios a la Comunidad de la FGR, de que el ex gobernador Mario Marín Torres cuenta con una red de protección que lo alerta ante cualquier posible captura es sólo el pálido reflejo de la impunidad e incompetencia que atraviesa la procuración de justicia en el país. Esta lamentable realidad ha permitido no sólo que figuras como el Góber precioso se burlen de las autoridades sino cualquier indiciado con dinero suficiente para pagar por dicha protección. Es tan ridículo el asunto que uno de los implicados en el delito de tortura sigue caminando a sus anchas en Puebla. ¿Será?

 

El chofer de Lalo Rivera

El patético ex chofer de Eduardo Rivera Pérez, Rafael Micalco Méndez, intenta salir del hoyo político en el que se encuentra. El ex dirigente estatal del PAN, por ejemplo, realizó una gira por Tehuacán, en donde aseguró que el morenovallismo es cosa del pasado. Lo que olvidó decir es que, antes de que montara su berrinche y decidiera romper con el ex gobernador Rafael Moreno Valle, fue uno de los principales beneficiados con cargos para él y su gente en la administración local y federal. Tampoco dijo que nunca pudo vencer al morenovallismo y que cada vez que pretendía denostar terminaba escondido con el miedo a que algún emisario lo regañara por andar de doble cara. ¿Será?

 

Abdala, el superdelegado que no puede con el cargo

Nos cuentan que a Rodrigo Abdala Dartigues lo acaban de bautizar con el sobrenombre del Chupacabras, por aquello de que todos dicen que existe pero nadie lo ha visto. Y es que el superdelegado de la Cuarta Transformación en Puebla ha dejado más pena que gloria en su actuación como funcionario federal. Las quejas por el retraso en la integración de expedientes y entrega de apoyos crecen día con día y no hay quien ponga orden en esta situación. El problema es que se está creando una bola de nieve que terminará estrellándose contra los sectores sociales más vulnerables de la entidad. ¿Será?