Claudia Rivera ya no sabe cómo lidiar con la IP

Uno de los sectores más desencantados con la 4T poblana es el empresarial. De manera natural, los diferentes organismos se han unido entorno a un problema que les preocupa al extremo: la inseguridad y la ausencia de obras en la ciudad.

Aunque muchos mostraron simpatía con el gobierno de Claudia Rivera Vivanco al inicio de su administración, hoy están francamente decepcionados y enojados por la falta de resultados. Los comerciantes del Centro Histórico tienen claro que el ambulantaje es solapado por la autoridad municipal o, bien, es incapaz de controlarlo.

La Coparmex y el Consejo Coordinador Empresarial no entienden cómo es que a la alcaldesa no le preocupe impulsar una estrategia integral contra el crimen y siga defendiendo a la inepta titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana.

Para colmo, los constructores no ven claro el tema de la obra pública y atención a servicios públicos. Las presiones han ido en incremento, a tal grado, que Rivera Vivanco ya no sabe cómo lidiar con la iniciativa privada. ¿Será?

Pifias de un despistado dirigente

El chiste se cuenta solo: Jesús Zaldívar Benavides, dirigente municipal del PAN en Puebla, decidió designar como secretaria de Vinculación a una militante de Atlixco. Así como lo lee.

El inexperto morenovallista de clóset ungió en el cargo a la regidora Augusta Díaz de Rivera quien, como todo mundo sabe, forma parte del grupo político atlixquense panista y es una de las fichas de la Organización Nacional del Yunque. Es un pago de favores, nos dicen, aunque en ese pago Zaldívar sólo haga el ridículo. ¿Será?

Patjane, el miedo no anda burro

El alcalde de Tehuacán, Felipe Patjane Martínez, sabe que la Fiscalía General del Estado va muy en serio en su contra.

El cochinero que tiene en Tehuacán ha generado la indignación del Ejecutivo estatal. Ante la muy alta posibilidad de que sea defenestrado y encarcelado, el edil solicitó un amparo para evitar cualquier detención. Cayó en desgracia política y sus días están contados. ¿Será?

La mano firme del almirante Amézaga

Sin estridencias, con un trabajo discreto pero muy bien informado, el secretario de Seguridad Pública estatal, el almirante Miguel Idelfonso Amézaga Ramírez, está poniendo orden, acomodando y desintegrando toda la maraña de intereses oscuros que le heredaron en la dependencia.

El mejor ejemplo es el Centro de Readaptación Social de Puebla, mejor conocido como San Miguel.

El funcionario encontró una auténtica cloaca y decidió desarticularla de manera efectiva: el personal de custodia y directivos fueron reubicados en otros reclusorios de la entidad.

Eso generó la airada protesta de los afectados, quienes comenzaron a divulgar chismes y rumores contra el secretario. Al final se tuvieron que tragar su enojo, pues la decisión estaba tomada y no se echaría atrás. ¿Será?