¿Será?

El SNTE, entre la desesperación y el miedo

Por varios medios nacionales nos enteramos que un contingente de maestros, afiliados al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, formaron parte de los acarreados al mitin, perdón, al evento presidencial del Zócalo capitalino. No es cosa menor, significa que el líder nacional interino, Alfonso Cepeda, pretende congraciarse con la 4T y evitar que Elba Esther Gordillo Morales regrese por sus fueros. La acción de Cepeda está basada en dos cosas: la desesperación, porque ya no sabe ni qué hacer para que el gobierno federal le levante el veto, y porque tiene mucho miedo a ser defenestrado de la peor manera, no por la cúpula sino por la misma base sindical que en enero elegirá a su nuevo secretario general por la vía del voto secreto y directo, es decir, se acabaron los eufemísticos congresos nacionales que no eran otra cosa que hacer creer a los docentes que tenían la posibilidad de elegir a sus dirigentes, cuando en realidad todo se decidía en la cúpula. ¿Será? 

Moches e ineficiencia

El inefable diputado federal de Morena Saúl Huerta Corona salió, muy orondo, a decir que el presupuesto de 2020 está tan bien diseñado que impidió que los legisladores incurrieran en moches para la asignación de obra pública. Lo que el torpe poblano no dijo es que podrá ya no haber moches pero tampoco hay recursos en abundancia para Puebla como antes. No estamos justificando la corrupción, pero tampoco creemos la bazofia de Huerta Corona: de qué les sirve ser muy honestos si para lo que les pagan terminan demostrando que son unos buenos para nada. ¿Será? 

Cuando no hay nada que informar

Podrán decir misa, pero lo cierto es que el saldo del primer año de la actual administración federal dejó mucho que desear, no sólo por la ausencia de trabajo sino porque muchas de las decisiones que se tomaron parece que lo hicieron sobre las rodillas. La recesión que vive el país no es un caso fortuito. La mano de la nueva gestión federal influyó en demasía para poner muy nerviosos a los inversionistas. El único que sigue creyendo en el nuevo régimen es el empresario Carlos Slim y a ver hasta cuándo. ¿Será?

El avance de las Redes Sociales Progresistas 

Ramón Fernández Solana, dirigente estatal de la Redes Sociales Progresistas, festejó que con la décimo octava asamblea de Yucatán, de este sábado, la agrupación política esté a punto de cumplir con los requisitos y obtener el registro como partido político nacional y, en automático, estatal, en los primeros meses de 2020. Para quienes no lo sepan, la organización está a dos asambleas estatales de completar los requisitos que impone el Instituto Nacional Electoral, para convertirse en un instituto político. Asimismo, con más de 360 mil afiliados, las Redes también ya ha superado holgadamente los 250 mil militantes que impone el organismo electoral. Hay un nuevo jugador y en Puebla Fernández lleva las riendas. ¿Será?