Por: Adrián Salazar

 

La situación actual de la contingencia sanitaria a causa del Covid-19 (Coronavirus) evidenció la poca capacidad de las autoridades para actuar con rapidez y eficacia, como consecuencia de una política económica que no está acorde a los intereses de las grandes masas depauperadas de México. Ante la emergente crisis, el gobierno federal, encabezado por el morenista Andrés Manuel López Obrador, se vio obligado a instrumentar acciones sin tener un sustento material que le permitiera asegurar que estas pudieran realizarse eficazmente y lograr el propósito de evitar el contagio del Covid-19.

Esta política de actuar tardíamente se replicó en el estado de Puebla y su capital, que también están bajo la directriz de los gobiernos morenistas dirigidos por Luis Miguel Barbosa Huerta y Claudia Rivera Vivanco, respectivamente, donde los más afectados, afirma la dirigente del Movimiento Antorchista en la ciudad de Puebla, Soraya Córdova Morán, son las más de 700 mil personas que viven confinadas en la pobreza.

Córdova Morán, ante la crisis económica que afecta millones de mexicanos, exige que “Barbosa y López deben apoyar a los millones que sufren por hambre”.

 

Vemos que, ante la contingencia, los gobiernos de otros países tomaron distintos tipos de medidas para prevenir en medida de lo posible el contagio de covid-19 entre su población, ¿cómo calificaría el actuar del gobierno mexicano que encabeza Andrés Manuel López Obrador?

SCM: El partido de Morena está conformado por diferentes corrientes, cada una cree que tiene la razón y que verdaderamente representa los intereses de la mayoría, por tanto, no hay una política unificada. Cada nivel de gobierno, y aún dentro de cada nivel, los funcionarios hacen lo que su leal saber y entender les permite, entonces cada quien jala por su lado e implementa las políticas que considera convenientes. No hay una política de estado homogénea en todos los niveles, y quien termina pagando los platos rotos es el pueblo pobre, la prueba es lo que sucede con el coronavirus: es una crisis política que se manifiesta en la crisis sanitaria y donde muy pronto la crisis económica tomará niveles insospechados.

Sin duda alguna, la “Cuarta Transformación” ha dejado mucho que desear. Mucha gente tenía puestas las expectativas en un gobierno que se supone batalló durante 18 años, que durante ese tempo debió conocer las necesidades de la gente y eso debió de ponerlo en posibilidad de diseñar una estrategia económica, política, un programa de estado para abatir las grandes carencias de esta sociedad.

 

En este panorama donde no hay un político eficaz para enfrentar la contingencia y la respuesta del gobierno es tardía ¿qué está haciendo Antorcha para ayudar?

SCM: Desgraciadamente la crisis sanitaria llevó al gobierno a tomar acciones desesperadas que no alivian ni resuelven el problema. Esta se va a resolver sólo con una mejor alimentación para la población, con una política de salud estructurada, pero para eso se necesita una política de estado que atempera la situación económica.

La crisis sanitaria obligó al Estado a hacer decretos que no favorecen, que no ayudan a la estabilidad sanitaria, política, ni económica. La situación pone a la población en la trágica disyuntiva de salud o pan. Quien no tiene que comer se ve obligado a salir a buscar el pan, aunque te digan que no salgas. La política a seguir debiera ser pan para que haya salud; esa tendría ser la solución.

En este sentido, el Movimiento Antorchista está encabezando una lucha para que el gobierno federal implemente un programa nacional de distribución de alimentos. Es momento de elevar la exigencia al gobierno de Claudia Rivera, Barbosa y Andrés Manuel, una política alimentaria apartidista. Es difícil, porque cuando ellos entregan esos apoyos, lo hacen pensando en el 2021, pero eso es un error que le va a cobrar el pueblo. Se le tiene que dar despensas a las familias de las zonas marginadas, porque unos más, otros menos, todos necesitan comer.

Además, seguimos trabajando todos los días con la gente, tratando de ayudarles a resolver sus problemas de falta de agua, falta de medicamentos, ayudándoles a llevar a cabo las medidas de sanitarias de prevención como el uso de gel antibacterial, cubrebocas, sanitización de espacios públicos.

 

¿A que le atribuye la falta de un plan de acción acertado para actuar oportunamente ante la contingencia por parte de las autoridades gubernamentales?

SCM: Durante los últimos sexenios era evidente que, actuantes en el neoliberalismo, se había generado una inmensa pobreza, una gran cantidad de desempleo, y una falta real de inversión productiva que beneficiara a las grandes masas. Andrés Manuel y sus grandes teóricos, que tenía muchos, debieron darse cuenta que el verdadero problema es estructural. Lo que se necesita es abatir la pobreza. El problema del neoliberalismo es la inmensa polarización en la sociedad, existe un puñado de ricos y una inmensa masa que carece de lo más mínimo.

Hace falta que se diseñe una política económica que beneficie más a las grandes mayorías, dentro de este sistema, fomentar una mejor distribución económica para que no haya tanta pobreza, tanta crisis estatal estructural, y de ahí se desprende la inversión a la educación, a la infraestructura pública, al sector salud.

Un sistema económico y de salud acorde con las necesidades de las grandes masas era urgente, pero ¿qué hizo Andrés Manuel?, no sólo no conservó los avances, sino que los destruyó y, ¿dónde está lo nuevo, lo superior, sus aciertos? El sistema nacional de salud de este gobierno morenista está demostrando que es un fracaso.

 

¿Considera que aún estamos a tiempo de corregir y tomar medidas que ayuden a resolver la crisis sanitaria en Puebla?

SCM: El estado debiera apoyar al sistema de salud, la mayoría de los médicos carecen de lo más mínimo y si no ayudamos a los doctores a que nos ayuden, entonces se van a morir los doctores y en consecuencia los enfermos. Tiene el gobierno que invertirle de forma inmediata a atender las carencias de los doctores, de los hospitales, reforzar la estructura de salud pública para que tengamos forma de enfrentar en los hospitales el aglomeramiento de enfermos graves.

Necesita el Estado diseñar una mejor estrategia, invertirle enserio con insumos de calidad, hay que instrumentar la campaña de distribución de alimentos para que puedan decirle a la gente, ahora sí, que permanezca en su casa, pero, además necesitamos que sus casas estén bien sanitizadas, que tenga alimentos, que tenga agua, tengan lo necesario. Supongamos que a todos se les dé una despensa idónea, pero ¿y el agua, el gas, la luz? El gobierno necesita atender la salud, el confinamiento y el ingreso económico de las familias.

Es cierto que la crisis del coronavirus es muy seria, pero es una crisis de salud que sólo es la expresión de una crisis más estructural, que es, sin duda, una crisis económica, una mala aplicación de la economía en los dos últimos años y que, sin duda, nos ha llevado al grado que, si seguimos atendiéndola mal, puede haber un estallido social porque la gente necesita comer y si el Estado no atiende el problema de la alimentación, no puede garantizar salir el problema de salud.