El Ayuntamiento de Puebla aclaró que, en conjunto con la Secretaría de Salud estatal, nunca solicitó a la empresa Fulle Hen, SA de CV, que los 12 respiradores médicos pediátrico-adulto para el tratamiento de pacientes contagiados por Covid-19, fueran equipos reacondicionados, por lo que inició el proceso para la rescisión del contrato por 15 millones de pesos.

El gobierno municipal transparentó el Convenio de Colaboración, el Contrato de Donación y el Contrato de Adquisición establecido entre los Servicios de Salud del estado y las autoridades municipales en los que se fundamenta la adquisición de los ventiladores a Fulle Hen.

En la revisión de 24 Horas Puebla se constata que de acuerdo con el oficio SA/130/2020, del 14 de abril de 2020, suscrito por Rosa de la Paz Urtuzuástegui Carrillo, secretaria de Administración del gobierno del estado de Puebla, se informa al Ayuntamiento capitalino las necesidades de la Secretaría de Salud para la atención de la pandemia del Covid-19, las cuales radican en el fortalecimiento al equipo médico.

Ante ello, el gobierno municipal manifestó que la intención de donar 15 millones de pesos se realizará en especie, consistente en respiradores artificiales.

Posterior a ello, la Secretaría de Salud dio a conocer las especificaciones técnicas del equipo médico: 12 ventiladores Puritan Bennett 840 de la marca Medtronic, que fueron valuados en un millón 141 mil 700 pesos cada uno, más el porcentaje respectivo por el Impuesto al Valor Agregado (IVA), para un total de 15 millones 892 mil 464 pesos, los cuales serían pagados por el Ayuntamiento de Puebla.

De acuerdo con los documentos, exhibidos en el portal de transparencia municipal, el artículo VI de la Novena Cláusula establece que la empresa debió “entregar los bienes en su empaque original y debidamente sellados, de tal manera que se conserven en perfecto estado hasta su recepción en las instalaciones indicadas”, lo cual no sucedió, pues los aparatos recibidos fueron reacondicionados.

Al respecto, el gobierno de Claudia Rivera Vivanco explicó que la llegada de los equipos ensamblados fue una situación expuesta hasta el día de su entrega, el pasado 18 de mayo, frente a elementos de la Secretaría de Salud.

“Al dar cuenta de que los ventiladores no cumplían las expectativas, se solicitó al proveedor retirarlos del Hospital de Traumatología y Ortopedia del estado de Puebla, a lo que la empresa accedió”, especificó la administración local.

Asimismo, informó que en el proceso de rescisión de contrato, la empresa proveedora aceptó que las expectativas no fueron compatibles con las requeridas por el Ayuntamiento de Puebla.

EL PROVEEDOR

Este domingo la empresa Fulle Hen, SA de CV, emitió una serie de comunicados en los que afirmó que los equipos médicos son reacondicionados; sin embargo, señaló que fueron sanitizados externamente, a través de líquido quirúrgico, así como de manera interna.

Incluso, puntualizó que los aparatos se encuentran en extraordinarias condiciones para cumplir con el objetivo de atender a pacientes contagiados por Covid-19, pues cuentan con aval de la Cofepris y la aprobación del laboratorio estadounidense The Amms Group INTL, el cual comprobó su óptimo funcionamiento, un requisito indispensable para su importación al país.

“Los equipos tienen una vida útil de 20 años, siempre que cuenten con los mantenimientos preventivos y correctivos en tiempo y forma, y un año de garantía después de instalados. No son baratijas, equipo en desuso, inservible, de desecho, ni infectados, como dijeron las autoridades estatales. Lamentamos que conflictos políticos hayan privado a los ciudadanos de contar con 12 equipos de calidad”, sostuvo la empresa.