Según cifras del INEGI, se estima que se perderán más de un millón 400 mil empleos en el año. En tanto, el Banco de México dictamina que la economía se contraerá en un 8.8% a tasa anual. Se sumarán en promedio 12 millones de mexicanos a la extrema pobreza de los ya existentes.

Ante el negativo panorama los empresarios, los sindicatos y los gobernadores “serios, que saben de la administración pública”, empezaron a sentar las base para evitar que sus economías sigan cayendo en el abismo de un discurso nacionalista y politizador.

En el caso de Puebla se puede mencionar por separado que se ignora lo que necesita en materia económica por recomendaciones de organismos internacionales.

Ni Cuauhtémoc Blanco gobernador de Morelos se desproporciona en el discurso. Puebla no se gobierna con decretos y borregos en el Congreso del estado. Y menos polarizando a los poblanos.

Si Puebla es considerada foco de contagio es producto de malas acciones aplicadas. Lo que se requieren son medidas concretas y la receta está en la mesa. Las recomendaciones del secretario de la OCDE, José Ángel Gurría.

La primera que es importante, no es que las demás no lo sean, es en materia de política macroeconómica estable, que se refleje en el crecimiento de lo establecido.

El gobierno debe evitar confrontaciones con empresas que son detonadoras de empleo en el estado.

En la segunda recomendación hasta el momento no se tiene alguna noticia del gobierno estatal de cómo se va a coordinar con el Banco de México en materia de política monetaria y fiscal. Eso daría certidumbre a los empresarios establecidos y quienes quieran invertir en Puebla.

En la tercera recomendación no se ve con claridad una política de salud de calidad ante la “nueva normalidad”. Sólo apaga fuegos, no hay prevención.

En la cuarta en el barbosismo no existe la sustentabilidad.

Quinta recomendación: aumentar el gasto social. Dista mucho de dar sólo despensas. Por cierto no se sabe realmente la cantidad que se han repartido y dónde.

Hasta el momento en 10 meses de gobierno nadie sabe cuántas obras ha realizado la administración.

En la sexta y séptima recomendaciones de agilizar los servicios del gobierno utilizando la tecnología hasta el momento sólo se trabaja con lo que dejaron los anteriores.

 

REPORTE DEL INFORMANTE

Vacío de poder. La alarma de que Barbosa Huerta había sido hospitalizado, así como el desmantelamiento de la Estrella de Puebla en Angelópolis, volvieron a evidenciar el nulo trabajo de la comunicación oficial.

Un cero a la izquierda vale más que el trabajo de la titular de Comunicación. En lugar de ayudar a su jefe, lo hunde cada vez más con pleitos personales vía redes sociales con comunicadores.

Bien haría Verónica Vélez en ponerse a trabajar para aminorar el rechazo y reprobación de los poblanos al gobierno estatal.

Trabajo tiene y de sobra. En su oficina hay información atrasada de secretarías y dependencias que tiene “congelada”. La arrogancia que la caracteriza impide que se difundan las labores.

Por su soberbia y prepotencia la comunicación en Finanzas está acéfala. Dio órdenes de no hacer “favores” a reporteros. La amenaza para quienes lo hagan sin su consentimiento es que serán despedidos.

¡Linda señora!

 

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de 24 HORAS PUEBLA

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