La marcada división en las entrañas del PAN luce como el real enemigo a vencer para recuperar el poder en Puebla. El manjar está puesto en charola de plata, pero se niegan a degustarlo. El fracaso del gobierno barbosista es el mejor aliado. Sólo resta capitalizar los errores.
Día con día Morena pierde adeptos. Y lo que es peor: los electores rechazan todo lo relacionado con Barbosa Huerta y el color guinda.
La división del panismo sería el único obstáculo para no ganar las elecciones del próximo año. La mayor parte del padrón de más de cuatro millones y medio de votantes en Puebla rechaza al gobernador Barbosa Huerta.
La prueba contundente son los escasos 600 mil votos que consiguió para ganar la gubernatura. Sin duda, fue uno de los que menor aceptación tuvo.
Junto con los fuereños Piña Olaya (de Guerrero) en 1986, con 600 mil votos; y Manuel Bartlett (de Tabasco), en 1992, con 500 mil votos, han sido los peores en los últimos 34 años.
En 2004 Mario Marín superó los 800 mil votos. Y para disgusto de Barbosa Huerta, Rafael Moreno Valle casi dobleteó los sufragios de él con el millón 100 mil sufragios.
Barbosa Huerta alcanzó la risible cantidad gracias a la popularidad de AMLO en ese momento. En la actualidad no llegaría a los 200 mil.
El rechazo de los poblanos al actual gobierno estatal deben cristalizarlo los líderes del PAN estatal y municipal. Aprovechar que Morena empezó su rito del harakiri en el preciso momento de asumir el poder.
Sin duda, Barbosa Huerta será el gran elector en Puebla. Contará con el poder y el dinero para intentar ganar a costa de lo que sea. Sin embargo, por la necedad y soberbia con la que se maneja, los poblanos lo encasillaron en poco tiempo como alguien indeseable.
El barbosismo es rechazado además de los poblanos y gente afín a otros partidos, por universidades, empresarios, organizaciones, sindicatos y hasta integrantes de Morena.
El gobierno estatal tomó la vereda que lleva al precipicio y sólo requiere de un empujón más para la caída sin retorno.
El panorama luce inmejorable para el PAN. Si desaprovechan la oportunidad será por ambición y nada más. Barbosa Huerta les está regresando el poder sin obstáculo alguno.
¡Panistas, agradezcan a Barbosa!
¡Sin esfuerzo les regresan el poder!

 

REPORTE DEL INFORMANTE

Colapso premeditado. La ineptitud del gobierno barbosista para enfrentar la pandemia quedará al descubierto en breve. La nueva disposición laboral en el sector Salud estatal, con jornadas de 12 horas continúas por un día de descanso, arrojará renuncias del personal.
Contrario a las medidas del rector de la BUAP, que contrató a personal especializado con mejores salarios y como personal basificado. El gobierno trabajará con principiantes por los 18 mil pesos mensuales a médicos, 14 mil a enfermeras y 11 mil a camilleros.
Ningún profesional con esos salarios está dispuesto a arriesgar la vida. Y menos en un centro de trabajo donde el 70% del personal está contagiado.
El Hospital Covid Cholula será el primero en colapsar. El 60% del personal está infectado y sin medicamentos. Les exigen que no falten a laborar bajo amenaza de despedirlos.
¡Salud a costa de vidas!


ESTRATEGIA DE BURLA

Raciel López Salazar, secretario de Seguridad Pública (SSP), desde su casa coordinó la detención del huachicolero mayor Óscar El Loco Téllez. Ni Batman desde la baticueva lo haría mejor.

 

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