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lunes 26 de octubre 2020 , 3:47 am

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Grandes en su tiempo

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Jordan les impidió a muchos miembros del Salón de la Fama obtener anillos. Desde Ewing, Hasta Barkley o Malone. Nadie comía cuando Jordan jugaba una temporada completa… todo mundo gana anillos en la era de LeBron, esa es la diferencia”

Esa fue la frase o argumento del exjugador y ahora analista, Chauncey Billups para colocar a Michael Jordan por encima de LeBron James en este debate abierto por el título del mejor jugador de todos los tiempos tras la obtención del título de los Lakers de Los Ángeles ante el Heat de Miami en las más recientes finales de la NBA.

El campeonato de la quinteta californiana dio la posibilidad a LeBron James de ganar su cuarto título de la NBA y colocarse a dos de Michael Jordan, quien ganó 6 con los Chicago Bulls en la década de los noventa; “Air Jordan” llegó a la NBA en 1984 y jugó sus primeras finales en 1991, en esa etapa de 6 temporadas otros equipos ganaron el campeonato antes que la estrella de los Toros de Chicago, quien eso si, sumó 6 trofeos en 6 finales disputadas con su equipo en 15 temporadas jugadas en la liga.

Mientras que “King James” llegó a la liga en el 2003 y jugó sus primeras finales en 2007, aquella que perdieron los Cavaliers de Cleveland ante los Spurs de San Antonio en cuatro juegos y tuvo que esperar hasta el 2012 para ganar su primer campeonato, ahora suma 4 trofeos en 10 finales disputadas con sus equipos (Miami Heat 2012-2013, Cavaliers de Cleveland 2016 y Lakers de Los Ángeles 2020) en 17 temporadas jugadas hasta el momento.

El debate por el mejor jugador de todos los tiempos en la NBA se concentra en un par de personajes como si la liga a lo largo de toda su historia no hubiera contado con extraordinarios basquetbolistas que han dado vida a este deporte y si el tema tiene que ver con jugadores que dominaron su etapa y además ayudaron a revolucionar la disciplina, no podemos dejar de mencionar a la primera gran leyenda.

William Fenton Russell, mejor conocido como Bill Russell, llegó a la NBA como la segunda selección del draft de 1956 y fue tomado por los Hawks de San Luis, que previamente se habían puesto de acuerdo con el entrenador Red Auerbach y los Celtics de Boston que estaban dispuestos a ceder a su mejor jugador, Ed Macauley, a cambio del traspaso por el mejor novato de la clase del 56.

El movimiento género polémica y muy pocos entendían porque la apuesta por un novato al que tendrían que pagarle alrededor de 25 mil dólares por temporada cuando la media salarial de la época se encontraba entre los 6 mil y 9 mil dólares; la respuesta llegaría muy pronto para el conjunto del trébol que conseguiría el campeonato en la primera temporada de Bill Russell como profesional.

El egresado de la Universidad de San Francisco jugó 13 campañas con aquellos Celtics de Boston que conquistaron 11 campeonatos de 1956 a 1969; Bill Russell cuenta con el récord como el jugador con más campeonatos conseguidos en la historia de este deporte y definitivamente se ve muy complicado que en la actualidad alguien pueda alcanzarlo o superarlo; el más cercano en la era moderna fue Robert Horry, quien sumó 7 títulos con tres equipos distintos (Rockets de Houston 1994 y 1995, los Lakers de Los Ángeles 2000-2002 y los Spurs de San Antonio 2005 y 2007) y aunque fue un jugador clave en la consecución de los trofeos no tenía el mismo impacto con las franquicias en las que ganó.

Bill Russell ganó 11 títulos de la NBA, coleccionó 5 premios MVP de la temporada y tuvo 12 participaciones en el Juego de Estrellas, además de ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956; Russell dominó a la liga y revolucionó el juego defensivo promediando 15.1 puntos por partido, 22.5 rebotes por juego y 4.3 asistencias en una época donde los bloqueos no se tomaban en cuenta como una estadística de juego y siendo está otra de las características del tremendo “Gigante de Monroe” quien tampoco tuvo acceso al premio de Más Valioso en las finales, porque esa distinción no existía.

“Hemos frenado tu ataque… y si vuelves, lo haremos de nuevo”… era una frase aplicada en varios momentos por aquellos Celtics que basaban su juego en las tremendas facultades físicas de Russell y su dominio en la pintura; el pivote de Louisiana generalmente tomaba el balón e iniciaba el rompimiento que terminaba en la canasta rival con puntos a favor de su equipo, aquel conjunto que llegó romper el dominio de los Lakers de Minneapolis, que ya coleccionaban 5 y pudo competir ante la quinteta de Filadelfia liderada por Wilt Chamberlain, quien dicho sea de paso cuenta con el récord de 55 rebotes en un solo partido, pero las tres siguientes marcas históricas pertenecen a Russell con 51 tablas en un juego y dos partidos con 49.

Es cierto son otros tiempos, pero Bill Russell pertenece al suyo y en su momento fue el jugador mas dominante en la liga y junto a figuras como Sam Jones, John Havlicek, Bob Cousy, Bill Sharman, Tom Heinsohn, K.C. Jones y el entrenador Auerbach,  contribuyeron a que los Celtics de Boston fueran la franquicia más ganadora de todos los tiempos hasta el pasado fin de semana que los Lakers consiguieron su título 17 para empatar al conjunto de Massachusetts.

Los campeonatos de 1968 y 1969 con el conjunto de Boston, Russell jugó el papel también como entrenador, un papel que muchos analistas de la actualidad otorgan de manera emérita a jugadores dominantes como Michael Jordan, Kobe Bryant o LeBron James, pero que de facto realizó el Pivote de Louisiana.

El 18 de abril de 1966 los Boston Celtics nombraron a Bill Russell como entrenador de la franquicia, heredando el puesto de Red Auerbach, fue así como se convirtió en el primer técnico afroamericano en llegar a la liga en medio de una década complicada, llena de movimientos sociales donde su raza reclamaba la equidad de sus derechos en la sociedad americana y pudo consagrarse con los campeonatos de 1968 y 1969 superando en ambas a los Lakers de Los Ángeles.

Si era una época distinta, los jugadores no eran multimillonarios, los basquetbolistas muchas veces se ayudaban de otros empleos para sobrellevar los gastos del momento, no existían los grandes contratos publicitarios, tampoco los distintos medios electrónicos o las redes sociales para difundir las hazañas de estas figuras como Bill Russell que fueron fundamentales para romper la barrera racial y permitir que los jugadores afroamericanos pudieran contribuir a la grandeza de la liga.

Bill Russell, Wilt Chamberlain. Kareem Abdul-Jabbar, Earvin “Magic” Johnson, Larry Bird, Michael Jordan, Hakeem Olajuwon, Shaquille O’Neal, Kobe Bryant, Stephen Curry, LeBron James y sin número de jugadores que se escapan en la lista de extraordinarios atletas, cada uno pertenecientes a su tiempo y dominantes en su disciplina.

Michael Jordan y LeBron James se cuecen aparte y ambos podrían compartir una mesa en el olimpo de los grandes basquetbolistas de todos los tiempos; pero varios llegaron primero y también fueron importantes en sus respectivos equipos, porque no debemos olvidar que el baloncesto es un deporte de conjunto.

 

El Blog de Puebla Deportes por José Manuel Gómez  

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