En la segunda semana de El Buen Fin regresaron los casi 2 mil ambulantes a tomar las calles del centro de Puebla. Sin cubrebocas, sin sana distancia, preparando alimentos sobre banquetas y bloqueando las calles.

Personal de Normatividad y Vía Pública de la Secretaría de Gobernación municipal de Puebla retiró las vallas metálicas y cintas que evitaron durante una semana la instalación de los informales.

Pizzas, tacos de carne asada, longaniza, carnitas, memelas, tortas de milanesa, agua fresca, filetes de pescado empanizado, mientras que la ropa, calzado, celulares, accesorios, corte de cabello, hasta frutas y verduras, todo a la intemperie.

Cientos de ambulantes desde muy temprano sacaron sus carrito de viejas casonas para desplazarlo a sus espacios de venta, en los cruces de la calle 5 de Mayo desde la Avenida Reforma hasta la 14 Oriente-Poniente.

Durante los últimos siete días el Ayuntamiento de Puebla había mantenido un cerco sanitario y preventivo en contra del Coronavirus, al autorizar el regreso a la vía pública de los ambulantes retiró la autoridad vallas metálicas, cintas de restricción, se desistió con la aplicación del antibacterial, el cuidado de la sana distancia y el uso del cubrebocas.