El cortometraje Swipe trata sobre un niño obsesionado con una hipotética aplicación de un teléfono inteligente que permite votar sobre si alguien debería ser asesinado por una blasfemia y ofrece una visión de un futuro sombrío de lo que los grupos de derechos humanos dicen que es un presente preocupante.

“La pantalla es lo que aliena a la gente y lo que dicen a través de una pantalla probablemente no lo dirían a otra persona frente a ellos”, dijo Arafat Mazhar, director de la película animada de 14 minutos.

La blasfemia es un delito en Pakistán y oficialmente conlleva la pena de muerte. Si bien no se han llevado a cabo ejecuciones por blasfemia, turbas enfurecidas a veces matan a personas acusadas de ello.

Los grupos de derechos humanos dicen que la ley de blasfemia a menudo se explota para ajustar cuentas y son cada vez más las acusaciones en las redes las que desencadenan la violencia.

El filme muestra lo que podría ocurrir si la gente pudiera ver fotos de los acusados de blasfemia en una aplicación y luego tuvieran la opción de deslizar el dedo hacia la derecha para condenarlos a muerte o a la izquierda para perdonarlos.

Si al menos 10 mil personas condenan a alguien, entonces el público podría matarlo.

El filme llega en momentos en que los casos de violencia desatados por acusaciones online se están volviendo habituales.

LEG

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