El cambio de correlación de fuerzas políticas rumbo a la elección del verano de 2021 ofrecerá escenarios inéditos con rostros que son ampliamente conocidos en la vida pública.

Por ejemplo, el regreso a la escena electoral de la doña Ana Teresa Aranda que significará la reaparición en las boletas electorales como candidata del Partido Acción Nacional y sus nuevos aliados, PRI y PRD para competir por la diputación federal en el distrito 11.

Ex candidata por la vía independiente al gobierno del estado, fue una perseguida del régimen de Rafael Moreno Valle y su brazo ejecutor, Eukid Castañón por su férrea oposición a los oportunistas que arribaron al PAN desde 2010.

Con frecuencia ironizaba cuando decía que en ese partido eran tan incluyentes en la época del difunto a partir de la caída del helicóptero que también arrebató la vida a su consorte Martha Erika Alonso, que hasta los panistas tenían la oportunidad de un espacio.

La doña deberá competir contra el actual legislador por el Movimiento de Regeneración Nacional, Saúl Huerta que ya levantó la mano para reelegirse en la curul que en la actualidad ocupa en San Lázaro y que tiene prácticamente en la bolsa.

En el distrito 12 habrá otra contienda de antología con dos rostros conocidos, pero antagónicos desde que ambos coincidieron en el proyecto de los Moreno Valle: Fernando Manzanilla Prieto, dueño de un pragmatismo sin pudor y actual diputado federal por una franquicia llamada Encuentro Solidario y Mario Riestra Piña, por el PAN.

Será la continuación de una serie de largos desencuentros. Manzanilla Prieto quiso regresar a Acción Nacional con llave en mano que su aliada política, Genoveva Huerta Villegas entregó sin pudor alguno.

Como Secretario General de Gobierno y como titular de Gobernación con Miguel Barbosa en el gobierno, hizo todo para controlar al PAN municipal a través de los títeres de Huerta Villegas, sin éxito porque topó con la dupla de Jesús Zaldivar y el propio Riestra.

Falta saber si la Cuarta Transformación admite de regreso a Manzanilla Prieto, converso a la militancia de su conveniencia y protector de impresentables como Francisco Ramos Montaño, actual dirigente del PES en Puebla.

Si consigue la reelección desde la curul que ocupa volverá a confrontar con Riestra, ante quien quedó exhibido como un inoperante diseñador de estrategia política, incapaz de construir diálogo y negociación política sin el tufo de la componenda y la transa, signos que lo han caracterizado.

El ex funcionario de Gobernación respira por la herida que hiede a malos humores, síntoma inequívoco de las malas artes en la vida pública que van en contrario a las artes de la política y el dialogo de Riestra Piña.

En el distrito 9 el PAN sigue en espera de la decisión final del ex gobernador Antonio Gali. Todo dependerá de esa determinación mientras que Guillermo Aréchiga Santamaría ya tomó una postura: mantenerse en el gabinete estatal como titular de la Secretaría de Movilidad y Transporte. La moneda sigue en el aire.

En el distrito 6 existen dos probables por el Partido Revolucionario Institucional: Karina Romero, hija de Blanca Alcalá, ex abanderada al gobierno del estado y Xitlalic Ceja, cercana a la familia del ex presidente Enrique Peña Nieto. Cualquiera de las dos deberá enfrentar al diputado por Morena, Alejandro Carvajal Hidalgo.

 

@FerMaldonadoMX

Parabolica.MX por Fernando Maldonado