La aún secretaria de Bienestar, Liz Sánchez, una cruzada del Partido del Trabajo e impulsora de Mauricio Toledo, acusado de delitos de corrupción por la Unidad de Inteligencia Financiera y candidato a diputado federal, boicotea empecinadamente a los aliados en la región de San Martín-Huejotzingo.

No sólo mediante mecanismos de operación electoral, que incluye acarreo y otras artes mapacheriles, sino a través de campañas de lodo a través de diversos instrumentos de desprestigio, como notas pagadas y campañas en plataformas digitales.

Liz Sánchez, que se apropió de diversos programas del gobierno del estado con fines de posicionamiento en la etapa de precampañas, se dejó llevar por el lado oscuro de la política. Desde que fue pillada en ese tipo de artes, desapareció de la escena y vive con oxígeno artificial en la dependencia en la que ya no lleva la batuta.

En esa misma lógica, decidió hacer trabajo para hacer perder a los de casa y cumplir con el compromiso de apuntalar a un Mauricio Toledo, incapaz de conocer lo más elemental de los usos y costumbres de la región, pero necesitado de cobijo político. Se trata, en todo caso, de un enviado del “centro”, como en la época de la conquista, a tierra de indios.

Con su hermana, titular de la Coordinación Regional de desarrollo Educativo (Corde) de la región, María del Carmen Sánchez García, organizaron una reunión en días pasados para impulsar a los candidatos del PT… y de Nueva Alianza.

Abiertamente desatendieron instrucciones para no utilizar la estructura gubernamental con fines electorales.

Podrán argumentar que se trató de un encuentro en día inhábil, pero la sola presencia de la funcionaria de la SEP, de jefes de sector, de padres de familia, de líderes de secciones 23 y 51 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educción (SNTE), configura un delito que puede ser fácilmente invocado en el contexto de la contienda política.

El sábado 22 de mayo fueron convocados a un salón social ubicado en la calle Pablo L. Sidar número 22, en la colonia Álvaro Obregón de San Martín Texmelucan. Existen múltiples testimonios de ello.

Las intenciones de influir en la región de Huejotzingo y San Martín Texmelucan para propiciar un voto diferenciado que empuje al PT, y de paso Nueva Alianza, ha dejado ver, según, la agenda política de quien negoció quedarse con dos municipios clave: Chiautzingo y Huejotzingo.

El boicot que ha instrumentado Liz Sánchez y su parentela, busca descarrilar a representantes auténticos de Morena y opositores al régimen que encabezó, desde el PAN, el morenovallismo para mantenerse en el control y portadores de una verdad política distorsionada.

Uno de ellos es Roberto Solís, un joven militante de la izquierda que ha desplegado trabajo al margen de grupos que les resulta incómodo por dos razones: lo asumen como cuota de Miguel Barbosa, y porque desde su trinchera se ha opuesto a los mercaderes incrustados en diversos partidos, uno de ellos, el partido de la estrella de un Anaya, Alberto.

 

@FerMaldonadoMX

Parabólica escribe Fernando Maldonado