De las múltiples interpretaciones del resultado del proceso electoral del domingo 6 de junio habrá que conservar la que involucra a una franquicia pequeña, con pretensiones infructuosas mayúsculas por quienes la impulsaron: el Partido Encuentro Solidario, de Hugo Eric Flores.

El mini partido de corte confesional que defendió, dijo, la vida, resultó de los grandes fracasos por los magros resultados que terminaron por poner en su justa dimensión a un sobrevaluado Fernando Manzanilla, usufructuario de la marca en Puebla.

El personaje que vino a menos en la medida en que se dejó llevar por una ambiciosa agenda personal, se había dado ínfulas de gran operador desde que sirvió a los intereses del grupo de Rafael Moreno Valle, en su condición de coordinador de la campaña del excuñado en 2010.

El momento y coyuntura fueron diferentes hace 11 años, en donde el equipo de campaña enfrentaba a un rival débil, desprestigiado y con un candidato sujeto al bombardeo tenaz de los medios que encontraron en el abanderado del PRI, Javier López Zavala, el flanco vulnerable de priismo de ese entonces.

Manzanilla Prieto vivía la gloria del momento: “echar al PRI de Casa Puebla”, decía ufano a quien lo quisiese escuchar, y eran muchos en ese momento; era un logro de la necesidad de la alternancia y de la capacidad de operación… de sí mismo.

Ya en el aparato de ese entonces intentó convertirse en candidato a la presidencia municipal, estiró la liga y fue echado, o decidió retirarse a tramar la construcción de una candidatura de la que aún, a estas alturas, nadie da como seguro.

Ver la fotografía de ese momento a contra luz parece una mala broma. Encuentro Solidario, que antes de perder por primera vez el registro se volvió a registrar con un engañoso juego de palabras que conducen al mismo símbolo, volverá a perder la permanencia en el sistema de partidos en México y en el país.

Son múltiples las lecturas de una estrepitosa derrota como la que vive el PES, pero el resultado es el mismo y tiene un único responsable: Fernando Manzanilla Prieto, que verá hacerse humo la probabilidad de convertirse en candidato en 2024.

La leyenda urbana del gran concertador y arquitecto de las estrategias en el terreno político deberá replantear con mayor sensatez la pertinencia de mantenerse en la escena pública, o regresar a sus actividades relacionadas con la consultoría y la superación personal.

Encuentro Solidario, Redes Sociales Progresistas y Fuerza por México deberán extinguirse para bien de la salud pública y la asepsia de la clase política y la cosa pública, que mucho lo requiere después de ver a las figuras impresentables de la última campaña.

 

@FerMaldonadoMX

parabolica.mx escribe Fernando Maldonado